domingo, 13 de septiembre de 2026

PICO DE LA PINARRA - MAS DE UNA SEMANA EN EL MOTOR DE UN AUTOBÚS






Ya hace unos años que le tenía hechado el ojo a la gran placa de Sierra Pelada, esta la situaremos justo a la entrada sur del Túnel de Bielsa, a la izquierda.

El primer itinerario fue una Ravier, de recorrido no del todo claro por la escasa información disponible.

Después la cortdada Viorrain, Baysset, Múñoz y Fabbro abrieron la Nord-Est,

dividida en dos pares y con la nada desdeñable longitud de 800 m, a solo 15 minutos del coche. Demasiado tentador para huir de las calores estivales.

Esta recorre abajo unos espolones semi-definidos y fáciles y arriba ya se adentra en la gran placa para seguir un sistema de fisuras, entre tanto y debido a lo muy compacto del lugar encontraremos bastantes tramos expuestos, protegidos por muy pocas chapas.

Un día nos planteamos un intento junto con Lorenzo Ortas. Tras una noche en la furgo, en la que llovió y llovió y llovió, acabamos haciendo algo de deportiva al sol y aún gracias.

Repetir algo tan expo no se si me acababa de hacer gracia, pero abrir otra línea era una opción muy atrayente en esa inmensa losa de granito.

Lo mas curioso es que era una zona totalmente olvidada por los escaladores, nadie venía aquí ni a repetir ni a abrir.

Un día de excursión por el camino de enfrente aprovecho para hacer unas fotos y, de paso, descubrir un espolón totalmente virgen a la derecha. Este va parar a una bonita cima bien individualizada. Parece sencillo y atrayente. Ya está encendida la mecha.

Al cabo de un tiempo quedo con Xavi y Jordi para echarle un tiento.

Un ataque inicial de dos días nos permite abrir algunos largos, marcar bien con hitos el recorrido de ascenso hasta la base y calibrar el berenjenal que nos espera.

La roca es sorprendentemente dura: creía que era granito, pero no. cuarcita y vamos a tener muchísimos problemas con las brocas y las baterías. Será el principal motivo por el que tardemos tanto en la apertura, hay días que hemos gastado 4 brocas en un largo y medio. La calidad de la roca es muy buena en general, tumbada y técnica, con formas pero pobre en adherencia. La idea inicial de unos 400 metros de recorrido, se transforma en mas de 600 y lo compacto del lugar, que apenas permite colocar ni clavos de ayuda, nos inclina a dejarla totalmente equipada con chapas. Llevar unos friends para colocar únicamente alguno en la arista final no vale la pena.

En el segundo ataque voy con Aloe y la idea de darle un buen empujón. Abrimos tres largos mas, en busca del evidente espolón que sube como una flecha hacia la cima. El resultado no es muy satisfactorio. Roca muy lisa y algo sucia, escalada difícil y obligada. Entonces veo a la izquierda otra opción mas sencilla y atractiva. Quedará como variante.

Los siguientes ataques regreso con Jordi y Xavier, rectificamos esos largos. Aún nos comemos un tramo muy roto, mejor escalarlo en A0 por la posible caída de grandes lajas, y acabamos en el mismo último punto alcanzado el día anterior.

Entre ires y venires son 7 los días que ya llevamos aquí y acabamos en un punto bastante alto pero ya con todas las brocas rotas. Planeo la posibilidad de intentar llegar arriba y no tener que hacer otra vez el montón de rapeles, así también veremos la bajada. Hemos de tener en cuenta que nuestro único material disponible es un alien negro y absolutamente nada mas.

Hecho. Me desvío hacia un pino dónde montaré reunión. En el hay un mosquetón, el árbol se ha comido a lo largo de 30 años, el cordino que lo rodeaba y únicamente aflora el mosquetón. Es fruto de una apertura invernal de Pako Sánchez y compañeros.

Tras una corta placa aparece una canal de hierba providencial, después un diedro fácil pero roto y la cresta final que nos deja en la cima.

Borja nos había dicho que se bajaba caminando sin problema. Miro por todos lados y aquello no hace pinta de ser sencillo por ninguna parte, pero confiamos en su palabra.

Escondemos el material arriba con el objetivo de subir otro día para acabar el último largo, y bajamos únicamente la corta cuerda auxiliar que ya no necesitaremos.

Primero una cresta escabrosa pero que vas haciendo poco a poco. Llegamos a la primera brecha y aquello no era nada atrayente: una canal de hierba muy peligrosa y de mas de 100 metros no invita en absoluto a aventurarse a pelo. Continuamos la cresta y mas de lo mismo: roca por todas partes y canales de hierba empinadas y largas, terreno perfecto para un accidente.

Decidimos bajar por la segunda canal, que se ve mas asequible y se une después a la primera. Muy poco a poco y con sumo tiento vamos descendiendo en busca de un pequeño pino que se ve desde arriba. Para llegara a el un pequeño resalte, en el que mis compañeros llegaban abajo con el pie, a mi se me resiste porque soy mas corto y no llegaba. Les digo que vayan llamando al greim que yo de ahí no paso, me he bloqueado. Al final Xavi coloca la cuerda auxiliar en un saliente de roca y la aguanta con la mano para que no salte. Me agarro a ella y bajo el resalte, un poco acojonado, eso si.

Fijamos la cuerda al árbol y llega justa al suelo. Allí se quedó de recuerdo, ya la cortaremos en otra ocasión.

Aprovechamos para ir definiendo un poco el descenso que nos queda ahora.

Al cabo de unos días volvemos a subir para acabar el largo que nos queda y equipar el tramo de la cresta final. Jordi es el mas valiente y encargado de ascender con la ayuda de un palo y un pecker por la canal de hierba. Montará los rápeles de descenso y fijará una cuerda en la que metemos un bloqueador para subir.

Volvemos al cabo de unas semanas, ya desde abajo y con la idea de hacer la escalada íntegra y poner las 4 chapas que faltan en el último largo (el último día nos quedamos sin material). Nos juntamos dos cordadas: Almudena, Toño y yo, junto a Enrrique y Juan Luis.

Por fin está acabada, tras 9 días de trabajo.

El nombre es una adaptación del mejor disco de Los Planetas, que vimos este años en Pirineos Sur, “Una semana en el motor de un autobús”, porque estuvimos mas de una semana y por el calor reinante en todo el país durante este tórrido verano. Aunque aquí no se ha estado mal.

Por su corta aproximación y equipamiento, creemos que debería convertirse en una clásica ascensión. Tener en cuenta que, a pesar de estar equipada, existe cierta exposición y es una larga ascensión con su bajada alpina. La roca no siempre es buena y no siempre está límpia, de hecho un repaso con un cepillo a las zonas musgosas, especialmente al último largo, no le vendría nada mal.

En la cresta de descenso tampoco es descabellado asegurarse hasta llegar al rápel.

Es posible bajar en rapel, casi todas las reuniones tienen anillas, salvo las 2 últimas. En caso de querer bajar así (desde R10), llevar algunos maillones o mosquetones de abandono, navaja y cordinos de repuesto.

Esta opción es a tener muy en cuenta (imprescindible incluso) a principios de temporada cuando baja mucha agua por el ría y cruzarlo puede resultar problemático.

600 m 6a+ (V+/6a oblig.)

** S2+

Primera Ascensión: Aloe Eslava, Jordi Estruch, Xavier Giné y Luis Alfonso.

Material: 13 cintas + R, aros de cinta largos. Totalmente equipada.

Grados por largo:

L1 55 m V espolón.

L2 55 m V placa técnica.

L3 40 m V+ travesía hacia la derecha, desplome herboso.

VARIANTE DERECHA

L4 35 m V+ larga travesía a la derecha.

L5 30 m 6a diedros ciegos hacia la izquierda, herboso.

L6 40 m 6b hacia la izquierda y recto. Sistema de viras y muros. Herboso, terroso y algún paso obligado.

VARIANTE IZQUIERDA (recomendable)

L4 40 m V ir al árbol y placas a la izquierda.

L5 30 m V izquierda y travesía a la derecha. Bonito y espectacular.

L6 35 m V/Ao Recto (cutre) y diagonal a la derecha hasta el filo del espolón. no recomendable ni probarlo en libre, presencia de alguna gran laja que, en caso de caída, podría ser muy peligrosa para el asegurador.

L7 50 m IV+ arista.

L8 50 m V arista.

L9 40 m V a la izquierda del árbol en busca del diedro. Roto, ojo.

L10 35 m V hacia la derecha, no se ven los seguros. Espoloncito y tramo final por la hierba, hasta una buena repisa.

L11 45 m 6a gran placa. Si miráis hacia la izquierda veréis el mosquetón casi comido por el árbol.

L12 gran placa 6a+ gran placa, lástima que esté sucia de musgo y tierra.

L13 pequeño rapel de 12 m hasta reunión justo antes del collado.

L14 20 m III collado y diedro con roca suelta.

L15 50 m III cresta.

En todo momento se ven seguros. Aparecerá una reseña completa en la próxima guía del Sobrarbe, aparición prevista para 2027.

Escalada en placa técnica sobre cuarcita de buena calidad, salvo tramos cortos.

Aproximación: aparcar en la boca sur del Túnel de Bielsa cruzar la carretera y subir por una pista. Rápidamente la abandonamos para ir a la derecha. Localizar unos hitos que nos suben hasta pie de vía (30’).

Descenso: Seguir la cresta, con cuidado (II/III). En la primera brecha rapelaremos hacia la derecha (45 m y 60 m).

Visualizar unas piedras blancas junto al río, hacia el noroeste. Trazar una diagonal hacia ellas. En el tramo final tenemos dos opciones. Ir directos hacia las piedras, posible por varios lugares pero expuesto. O, casi mejor, justo pasado bajo la visible pared rocosa, remontar hasta unas explanadas y, de esta forma evitar el último tramo tieso y expuesto, ya solo queda bajar tranquilamente hacia el río y cruzarlo.

Después continuar llaneando hacia el sur en busca del cómodo camino que nos lleva de nuevo al aparcamiento (1,30 h).

Posible descenso en rapel desde R12, llevar entonces algún maillón y cordinos de repuesto (hay anillas en casi todas las reuniones. Esta opción es buena a principios de temporada, cuando el río baja con fuerza y cruzarlo puede ser problemático.


 

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