De nuevo Edgar y Edu, dos incombustibles y solventes aperturistas se aventuran en otra línea de fisuras, esta vez aparentemente intentada de antaño pero sin llegar a materializarse. Siguiendo un itinerario totalmente lógico y atractivo.
A la vista de estas y otras últimas ascensiones en la montaña, parece que ha desaparecido todo interés en el desarrollo de la escalada deportiva, ni tan siquiera en los sectores ya comenzados, una pena.