Ya hace unos
años que le tenía hechado el ojo a la gran placa de Sierra Pelada, esta la
situaremos justo a la entrada sur del Túnel de Bielsa, a la izquierda.
El primer
itinerario fue una Ravier, de recorrido no del todo claro por la escasa
información disponible.
Después la
cortdada Viorrain, Baysset, Múñoz y Fabbro abrieron la Nord-Est,
dividida en dos
pares y con la nada desdeñable longitud de 800 m, a solo 15 minutos del coche. Demasiado
tentador para huir de las calores estivales.
Esta recorre
abajo unos espolones semi-definidos y fáciles y arriba ya se adentra en la gran
placa para seguir un sistema de fisuras, entre tanto y debido a lo muy compacto
del lugar encontraremos bastantes tramos expuestos, protegidos por muy pocas
chapas.
Un día nos
planteamos un intento junto con Lorenzo Ortas. Tras una noche en la furgo, en
la que llovió y llovió y llovió, acabamos haciendo algo de deportiva al sol y
aún gracias.
Repetir algo tan
expo no se si me acababa de hacer gracia, pero abrir otra línea era una opción
muy atrayente en esa inmensa losa de granito.
Lo mas curioso
es que era una zona totalmente olvidada por los escaladores, nadie venía aquí
ni a repetir ni a abrir.
Un día de
excursión por el camino de enfrente aprovecho para hacer unas fotos y, de paso,
descubrir un espolón totalmente virgen a la derecha. Este va parar a una bonita
cima bien individualizada. Parece sencillo y atrayente. Ya está encendida la
mecha.
Al cabo de un
tiempo quedo con Xavi y Jordi para echarle un tiento.
Un ataque
inicial de dos días nos permite abrir algunos largos, marcar bien con hitos el
recorrido de ascenso hasta la base y calibrar el berenjenal que nos espera.
La roca es
sorprendentemente dura: creía que era granito, pero no. cuarcita y vamos a
tener muchísimos problemas con las brocas y las baterías. Será el principal
motivo por el que tardemos tanto en la apertura, hay días que hemos gastado 4
brocas en un largo y medio. La calidad de la roca es muy buena en general,
tumbada y técnica, con formas pero pobre en adherencia. La idea inicial de unos
400 metros de recorrido, se transforma en mas de 600 y lo compacto del lugar,
que apenas permite colocar ni clavos de ayuda, nos inclina a dejarla totalmente
equipada con chapas. Llevar unos friends para colocar únicamente alguno en la
arista final no vale la pena.
En el segundo
ataque voy con Aloe y la idea de darle un buen empujón. Abrimos tres largos
mas, en busca del evidente espolón que sube como una flecha hacia la cima. El
resultado no es muy satisfactorio. Roca muy lisa y algo sucia, escalada difícil
y obligada. Entonces veo a la izquierda otra opción mas sencilla y atractiva.
Quedará como variante.
Los siguientes
ataques regreso con Jordi y Xavier, rectificamos esos largos. Aún nos comemos
un tramo muy roto, mejor escalarlo en A0 por la posible caída de grandes lajas,
y acabamos en el mismo último punto alcanzado el día anterior.
Entre ires y
venires son 7 los días que ya llevamos aquí y acabamos en un punto bastante
alto pero ya con todas las brocas rotas. Planeo la posibilidad de intentar
llegar arriba y no tener que hacer otra vez el montón de rapeles, así también
veremos la bajada. Hemos de tener en cuenta que nuestro único material
disponible es un alien negro y absolutamente nada mas.
Hecho. Me desvío
hacia un pino dónde montaré reunión. En el hay un mosquetón, el árbol se ha comido
a lo largo de 30 años, el cordino que lo rodeaba y únicamente aflora el
mosquetón. Es fruto de una apertura invernal de Pako Sánchez y compañeros.
Tras una corta
placa aparece una canal de hierba providencial, después un diedro fácil pero
roto y la cresta final que nos deja en la cima.
Borja nos había
dicho que se bajaba caminando sin problema. Miro por todos lados y aquello no
hace pinta de ser sencillo por ninguna parte, pero confiamos en su palabra.
Escondemos el
material arriba con el objetivo de subir otro día para acabar el último largo,
y bajamos únicamente la corta cuerda auxiliar que ya no necesitaremos.
Primero una
cresta escabrosa pero que vas haciendo poco a poco. Llegamos a la primera
brecha y aquello no era nada atrayente: una canal de hierba muy peligrosa y de
mas de 100 metros no invita en absoluto a aventurarse a pelo. Continuamos la
cresta y mas de lo mismo: roca por todas partes y canales de hierba empinadas y
largas, terreno perfecto para un accidente.
Decidimos bajar
por la segunda canal, que se ve mas asequible y se une después a la primera.
Muy poco a poco y con sumo tiento vamos descendiendo en busca de un pequeño
pino que se ve desde arriba. Para llegara a el un pequeño resalte, en el que
mis compañeros llegaban abajo con el pie, a mi se me resiste porque soy mas
corto y no llegaba. Les digo que vayan llamando al greim que yo de ahí no paso,
me he bloqueado. Al final Xavi coloca la cuerda auxiliar en un saliente de roca
y la aguanta con la mano para que no salte. Me agarro a ella y bajo el resalte,
un poco acojonado, eso si.
Fijamos la
cuerda al árbol y llega justa al suelo. Allí se quedó de recuerdo, ya la cortaremos
en otra ocasión.
Aprovechamos
para ir definiendo un poco el descenso que nos queda ahora.
Al cabo de unos
días volvemos a subir para acabar el largo que nos queda y equipar el tramo de la
cresta final. Jordi es el mas valiente y encargado de ascender con la ayuda de
un palo y un pecker por la canal de hierba. Montará los rápeles de descenso y
fijará una cuerda en la que metemos un bloqueador para subir.
Volvemos al cabo
de unas semanas, ya desde abajo y con la idea de hacer la escalada íntegra y
poner las 4 chapas que faltan en el último largo (el último día nos quedamos sin
material). Nos juntamos dos cordadas: Almudena, Toño y yo, junto a Enrrique y
Juan Luis.
Por fin está
acabada, tras 9 días de trabajo.
El nombre es una
adaptación del mejor disco de Los Planetas, que vimos este años en Pirineos
Sur, “Una semana en el motor de un autobús”, porque estuvimos mas de una semana
y por el calor reinante en todo el país durante este tórrido verano. Aunque aquí
no se ha estado mal.
Por su corta
aproximación y equipamiento, creemos que debería convertirse en una clásica
ascensión. Tener en cuenta que, a pesar de estar equipada, existe cierta
exposición y es una larga ascensión con su bajada alpina. La roca no siempre es
buena y no siempre está límpia, de hecho un repaso con un cepillo a las zonas
musgosas, especialmente al último largo, no le vendría nada mal.
En la cresta de
descenso tampoco es descabellado asegurarse hasta llegar al rápel.
Es posible bajar
en rapel, casi todas las reuniones tienen anillas, salvo las 2 últimas. En caso
de querer bajar así (desde R10), llevar algunos maillones o mosquetones de
abandono, navaja y cordinos de repuesto.
Esta opción es a
tener muy en cuenta (imprescindible incluso) a principios de temporada cuando
baja mucha agua por el ría y cruzarlo puede resultar problemático.
600 m 6a+ (V+/6a
oblig.)
** S2+
Primera Ascensión: Aloe Eslava, Jordi Estruch, Xavier Giné y Luis Alfonso.
Material: 13 cintas + R, aros de cinta largos. Totalmente
equipada.
Grados por largo:
L1 55 m V espolón.
L2 55 m V placa
técnica.
L3 40 m V+
travesía hacia la derecha, desplome herboso.
VARIANTE DERECHA
L4 35 m V+ larga
travesía a la derecha.
L5 30 m 6a diedros
ciegos hacia la izquierda, herboso.
L6 40 m 6b hacia
la izquierda y recto. Sistema de viras y muros. Herboso, terroso y algún paso
obligado.
VARIANTE
IZQUIERDA (recomendable)
L4 40 m V ir al árbol
y placas a la izquierda.
L5 30 m V
izquierda y travesía a la derecha. Bonito y espectacular.
L6 35 m V/Ao Recto
(cutre) y diagonal a la derecha hasta el filo del espolón. no recomendable ni
probarlo en libre, presencia de alguna gran laja que, en caso de caída, podría
ser muy peligrosa para el asegurador.
L7 50 m IV+
arista.
L8 50 m V
arista.
L9 40 m V a la
izquierda del árbol en busca del diedro. Roto, ojo.
L10 35 m V hacia
la derecha, no se ven los seguros. Espoloncito y tramo final por la hierba, hasta
una buena repisa.
L11 45 m 6a gran
placa. Si miráis hacia la izquierda veréis el mosquetón casi comido por el árbol.
L12 gran placa 6a+
gran placa, lástima que esté sucia de musgo y tierra.
L13 pequeño
rapel de 12 m hasta reunión justo antes del collado.
L14 20 m III collado
y diedro con roca suelta.
L15 50 m III
cresta.
En todo momento
se ven seguros. Aparecerá una reseña completa en la próxima guía del Sobrarbe,
aparición prevista para 2027.
Escalada en
placa técnica sobre cuarcita de buena calidad, salvo tramos cortos.
Aproximación: aparcar en la boca sur del Túnel de Bielsa cruzar la
carretera y subir por una pista. Rápidamente la abandonamos para ir a la
derecha. Localizar unos hitos que nos suben hasta pie de vía (30’).
Descenso: Seguir
la cresta, con cuidado (II/III). En la primera brecha rapelaremos hacia la
derecha (45 m y 60 m).
Visualizar unas
piedras blancas junto al río, hacia el noroeste. Trazar una diagonal hacia
ellas. En el tramo final tenemos dos opciones. Ir directos hacia las piedras,
posible por varios lugares pero expuesto. O, casi mejor, justo pasado bajo la
visible pared rocosa, remontar hasta unas explanadas y, de esta forma evitar el
último tramo tieso y expuesto, ya solo queda bajar tranquilamente hacia el río
y cruzarlo.
Después
continuar llaneando hacia el sur en busca del cómodo camino que nos lleva de
nuevo al aparcamiento (1,30 h).
Posible descenso
en rapel desde R12, llevar entonces algún maillón y cordinos de repuesto (hay
anillas en casi todas las reuniones. Esta opción es buena a principios de
temporada, cuando el río baja con fuerza y cruzarlo puede ser problemático.