2025: tras el
largo período de parón y rehabilitaciones comienzo a caminar y a escalar, sobre
todo deportiva adaptada.
Esto no se acaba
de curar y salen mas problemas que intento solucionar con cualquier método que
me digan, pero al escalar me duelen los dedos de los pies, por artrosis, un
rollo.
Según el tipo de
escalada no me molesta casi nada, algo o mucho.
No pensaba hacer
ninguna vía de varios largos hasta Agosto, pero me proponen y cedo.
Una Lolita la
Flamenca con Tere y Rosa, te sube la moral.
Al poco vamos a
Pirineos Sur a ver al gran Ben Harper. Al día siguiente nos levantamos, habiendo
dormido tan solo 4 horas y vamos hacia Gourete, con Héctor, que lo tengo
engañado para abrir una nueva vía.
Me había fijado
en la lisa y continua placa situada justo a la izquierda de la Arc en ciel (Nandi-Armand).
Iniciamos la
ascensión un pelín mas a la derecha del punto mas bajo de la pared,
aprovechando incluso el primer contrafuerte. Son 3 largos muy tumbados y fáciles,
aunque agradables de escalar y que sirven como calentamiento.
Llegamos al pie
de la placa, aunque la niebla que va coqueteando con la pared no nos deja ver
claro por dónde debemos continuar, en un claro y tras dar unas cuantas vueltas
por la feixa, lo acertamos.
Coloco una chapa
al inicio de este tramo para que se vea porque puedes ir por mil sitios.
Abrimos tres
largos mas, bien desiguales. Yo uno con bastantes chapas y en adherencia pura y
Héctor otros dos pero mucho mas expuestos, especialmente el último.
Se acaba el
material y el tiempo y decidimos bajar. Como mañana no esta muy claro que
pasará, no dejamos nada en la pared. Dormimos en Gouretre confiando en que un
milagro nos deje acabarla, sólo nos queda un largo para conectar con Arc-en-ciel,
desde aquí la idea es finalizar la vía y rapelar.
Al día siguiente
llueve ya desde buena mañana, todo está empapado y la pared envuelta en un
espeso manto de niebla, por lo que pasaremos a la vertiente sur en busca de
mejores condiciones.
Otro día quedo
con Jordi y, con toda la calma del mundo, comemos y vamos para allí en plena
ola de calor.
Hace calor pero
es llevadero. Subimos haciendo algunos arreglos en lo ya abierto (sacamos la
exposición del último largo subido) y abro lo que debería ser la última tirada.
Hemos llegado a
una reunión de Arc-en ciel, justo dónde esta ya se decanta claramente hacia la
izquierda en busca de A Quim le Berbere, pero aún falta un trozo para llegar
bajo el techo.
Jordi me
pregunta y le digo que deje el material en la reunión que esto ya se ha
acabado.
Mientras sube me
lo repienso y cambio de opinión.
Llega, lo
miramos y rapel a la reunión anterior en busca de algunas chapas para abrir un
largo mas.
Llego bajo el
techo característico y me quito el ansia. No me lo hubiera perdonado nunca. Ahora
si está acabada.
De momento es el
lugar al que queríamos llegar.
A partir de aquí
la vía se puede continuar recto o hacia a la izquierda, ambas opciones se ven
atractivas, pero yo lo dejo aquí.
Entre medio me
entero que han abierto una vía que cruza y va hacia la derecha y tienen
proyectado otra por la izquierda, por lo que deduzco, bien deducido, que en la
parte superior no tendremos mucho futuro. Le doy vueltas y mirando nosecuantas
veces la foto de la pared creo que le daremos una oportunidad a atravesar bajo
el techo, que parecía una buena solución para alargar la escalada.
2026: pasa un
año y volvemos a aprovechar el viaje para ver a Los Planetas en Pirineos Sur y
nos desplazamos de nuevo a Gourette,
esta vez con Juan Goyanes.
Escalamos
rápidamente los largos abiertos y nos dejamos llevar por el largo techo
inclinado hacia la izquierda. La verdad es que aunque no lleve a ninguna parte
nos ofrece una escalada divertida y muy buena, con el mejor largo de toda la
vía. Rapelamos hacia Quim y abajo Juan me pregunta por las placas y diedros de
la parte inicial y situadas junto a los rápeles, le digo que no hay nada
abierto ahí e inmediatamente se enciende la lucecilla de la motivación. Ya
tenemos mas piedras con las que soñar.
La vía me ha
gustado mucho, tanto que decido incluirla en mi próximo libro de selección de
vías en el Pirineo Occidental, ya en la imprenta, lo que me supone un trabajo
extra de muchos cambios, pero creo que merece la pena. Además en Gourette incluía
las superclásicas muy frecuentadas y esta dará un toque de diferencia y
variedad, sin duda alguna debería convertirse en clásica de la zona.
Espero que la
disfrutéis y no os duelan demasiado los pies.
De momento
coloco aquí una reseña provisional. La buena y mas detallada aparecerá en el
libro.