El pasado año unos escaladores Franceses abrieron una nueva vía semiequipada en el Pic des Coutchets y me comunicaron su deseo de abrir otra totalmente equipada con chapas. El otro día, cuando finalizamos Le Patou, cruzamos al final esa línea de chapas y abajo vi el comienzo y el nombre escrito en la pared. Estaba claro, ya la habían abierto. Nos decidimos a repetirla en un caluroso día de este caluroso verano.
Siguiendo chapas ascendemos unos 13 largos hasta que, cerca ya de la cima, todo se acababa de golpe. Miramos y remiramos para aceptar que aquello no estaba acabado. Una larga travesía nos deja en Quim, por la que seguimos hasta la cima.
La bajada es interminable, ya sin agua y con un calor excesivo, Para rematar la faena se nos enganchan las cuerdas en el primer rapel, por cierto montado de forma un poco extraña. Liberamos al cabo re un rato gracias a una providencial instalación de puentes de roca taladrados y un polipasto.
No seguimos el camino normal si no que bajamos paralelos a la base de la pared para dejar el material al inicio del objetivo del día siguiente. El resto es un infierno de calor, que se hace interminable, ya sin agua desde hacía dos horas, llegamos a Gourette realmente cansados y deshidratados.
Me informan que esos dos largos finales ya están terminados y que próximamente publicarán la reseña, pero su dificultad no será grande.
La vía tiene largos muy buenos de placa pero otros que no acaban de compensar el conjunto. En todo caso es una larga ascensión para pasar un buen día en la montaña. Está totalmente equipada pero, curiosamente, el paso mas difícil resulta super-obligado.
Con Juan Goyanes.































