Corto pero intenso y bello itinerario que, por su lejanía, será conveniente combinar con algún otro .
Corto pero intenso y bello itinerario que, por su lejanía, será conveniente combinar con algún otro .
Totalmente fuera de temporada, publicaré una serie de itinerarios en pleno Pirineo. Proyectos para el próximo verano y motivaciones para regresar a las montañas que tanto amamos.
En diferentes niveles de dificultad pero todas son en un estilo similar, semi-equipadas aunque con cierta exposición.
No es que defienda al ultranza las vías totalmente equipadas, que también uso de tanto en tanto, pero cuando tanto se critica su desmesurada proliferación creo que se hace sin un conocimiento completo del panorama actual (y de siempre). En realidad siempre se han abierto muchas mas vías desequipadas que lo contrario.
Muestra es esta serie o cualquier crónica del Vèrtex o el desaparecido Desnivel.
El terreno dónde mas se han instaurado las vías totalmente equipadas queda relegado a puntos muy concretos de Aragón. Esto hablando realmente de sobre-equipadas, las equipadas normal las hay por todas partes pero en número, digamos, mas normal.
Volviendo al tema, comienzo esta tanda Pirenaica con la presentación de un itinerario situado justo a la derecha de la polémica Dejà Vú, en el Caputxí, situado en la Coma de l’Abeller, cerca de Amitges. Difícil y perfecto para completar con su vecina, los que puedan, y así amortizar la caminata.











Ahora toca el motivo principal del viaje, una de las vías más famosas de esta parte del Pirineo: la directa a las Torres del Bassiero.
Comenzamos medio-mal, me lío en la aproximación, hay tres pasos para entrar al valle de la Coma de l’Abeller. Me paso el primero y a mitad de camino entre este y el segundo, decido rectificar y tirar recto por una canal de hierba para enlazarlo de nuevo. La canal arriba desploma un pelo y terminamos encordándonos y colocando algunos friends. ¿No debe ser por aquí, no?
Seguimos canal arriba, y arriba, y arriba. Les digo: ”hay un 80% de posibilidades de que hoy no escalemos”. Llegamos a un collado dónde ya espero encontrarme con una pared de más de 100 m al otro lado e imposible de bajar. Pues no, chollo. Hay unas repisas de hierba y encima hemos salvado casi todo el desnivel de golpe, ahora sólo nos queda una larga travesía por la ladera del valle hasta más arriba del collado con las Agulles de Bassiero y un leve descenso hacia la base de las torres.
Las torres son verdaderamente bellas y con formas geométricamente atractivas. La vía busca el terreno más adecuado para la progresión, ofreciendo una escalada bastante más difícil de lo esperado, desequipada y con tramos un tanto expuestos.
Definitivamente tengo que hacer más deportiva (no se cuando, pero tengo que hacerla). Me falta fuerza y me falta pila.
Si queréis que os diga la verdad, me ha gustado, pero tampoco es para tanto. Es lo malo de estas vías con fama. No me ha convencido. Aún así la incluiré en la VVB.
Entre pitos y flautas, gritos y susurros, llegamos a la cima de la primera torre tras poco menos de 4 horas. Horario más que caracol. Yo he quedado en Espot entre 7 y 8, dónde me vienen a recoger. Tras un rápido cálculo de horarios, si continuamos la segunda torre, llegaré a Espot entre 10 y 11 de la noche. Con todo lo que ello comporta (y que no explicaré aquí).
Muy sabiamente decidimos bajar con la pachorra.
Recuperamos unas cuerdas enganchadas en el rápel, que el día anterior dejó Grau y que emplearemos para hacer cordinos (son ya viejas y están cortadas a los 30 m).
Esta vez bajamos hacia el valle en busca de las fitas de los carros de foc y seguimos por el camino normal, sin ningún atajo.
Cuando este gira, Jean-Lu y Adriana se van para el refu y yo encarrilo recto hacia el Estany de Ratera. Primero hay 4 fitas mal puestas, luego ni eso. Termino con la vegetación hasta la cintura, por el medio de un riachuelo (fuera es impracticable) y directo al lago. Ni te puedes acercar por las ciénagas, vuelvo a remontar y lo rodeo por la dere.
Conclusión: sui vais a la Coma de l’Abeller es mucho mejor desde Amitges y pillándolo bien. Tomároslo con calma.
Finalmente llego a la hora y todos contentos.















Juan Luis y Adriana suben hacia Amitges unos días y me apunto rápidamente, puesto que tenemos algún objetivo común.
El día de llegada, las agujas son seguramente la mejor elección. Medio cera del refu y con itinerarios cortos y sumamente bonitos, te permiten calcular bien el horario y bajar a tiempo para la cena.
A mi no me quedan demasiadas sin repetir, así que les encarrilo hacia una de ellas: una vida nova.
Esta sigue el espolón que separa la Dedos de Luz y la Valencians (esta última me ha entrado por la vista y creo que será la próxima que haga). Aunque el espolón es bastante recto, la vía es un pelín sinuosa y busca el terreno más apropiado, aunque esto la hace pegarse demasiado a dedos de luz, para mi gusto le quita un punto.
Como el L1 es demasiado chungo, entramos por la Roc, ya conocida por mi. En conjunto se trata de una vía por muros bastante verticales y plagados de setas, en ocasiones separadas y que convierten la escalada en atlética y morfológica, para mi lo peor. Total que las paso más canutas que canuto.
Bajamos pronto y Juan Luis le da al precioso primer largo de la Anglada. Yo ya he tenido suficiente por hoy, mañana más.
Para VVB creo que me quedaré con Dedos de Luz t Anglada.
Hace ya días que Jordi me envió esa reseña de la zona de Amitges. Una bonita pared, sólo puede ofrecer un buen recorrido. Totalmente desequipada.
A la reseña añadir:
“La vía empieza en unos diedros desplomadillos con muy poco canto que a medida que subimos se hacen mas humanos. A partir del L3 sigue la lógica para llegar a la cima evitando las zonas mas tumbadas y siguiendo el mejor terreno”.

Abrir vías y dejarlas medianamente equipadas requiere de bastante material. Este no resulta nada barato, especialmente los clavos. En grandes paredes lo correcto es aprovechar las posibilidades naturales que nos ofrece la roca y no colocar expansiones junto a fisuras. La colocación de fisureros o friends medianamente fiables no siempre es posible y entonces los clavos ocupan su lugar.
Si tienes algunos (o muchos) clavos del tipo que sean: planos, v, u, grandes, pequeños, escarpias, viejos, nuevos, muy viejos (todo sirve) que no uses (ni vayas a usar) y quieres donarlos. Nosotros les encontraremos su lugar en la pared.
Muchas gracias por tu colaboración.
Mail de contacto : luichy@lanochedelloro.es