Me quedo con el rencor de no haber escalado la última posibilidad evidente de esta pared, así que hago lo imposible por quedar con alguien para ir antes de que termine agosto de nuevo a Gourette.
A Jordi le está bien así que vamos para allá con la idea de abrirla tranquilamente en dos días, pues es un poco mas larga que las demás. Lo que no había contado es que ya se aprovechaban dos largos.
Iniciamos por el L1 de Brouillard d’été y reseguimos por el evidente y bonito diedro en diagonal que desemboca directamente en su R2 (nuestra R3). El siguiente largo es común y un poco mas arriba de la reunión de A Quim, encuentro un lugar fácil e idóneo para bajar a la izquierda y quedarnos al inicio de la gran placa de salida.
Tras ver si nos decidimos a ir por la placa o por el diedro, vamos por este, así tiramos mas de friend y menos de chapas. El último largo es la guinda del pastel, buenísimo y con roca de excelente calidad y presas allí dónde hacen falta, salvo una delicada travesía en adheréncia de mucha fe, pero con el seguro en la cara, así la fe es mayor.
Solo faltan 4 chapas por colocar y tenemos tiempo de sobras pero no he traído las anillas de rapel, pensando que no acabaríamos. Como si la dejo así tendré que volver a colocar las anillas, decido no poner esas chapas y regresar mañana, como teníamos previsto.
Al día siguiente acabamos holgadamente y nos vamos a pasear en busca de nuevos proyectos que mantengan la llama encendida.






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