miércoles, 16 de noviembre de 2016

BARRANCO DEL BALCÉS - INDIRECTÍSIMA














Dentro de las pocas opciones que tengo para escalar en el corazón de la Sierra de Guara, esta es una de ellas.
Su fama la precedía: una gran placa tumbada de 200 metros con una caliza excelente y original y en un entorno magnífico. Inconvenientes pocos, de entrada que quizás era demasiado fácil. Bueno, mejor demasiado fácil que demasiado difícil ¿no?.
Poco después, hablando con Dani Santo que la había repetido, me comunicó el nuevo hándicap: muy expuesta. Vaya, ya empezamos.
Parece ser que el itinerario (en el que sólo había una chapa (en R9 y algún puente de roca (dos), había sido reabierto por alguien, colocando chapas a discreción. Los mismos aperturistas se ocuparon de retornar las cosas a su lugar.
Quedo con Lorenzo y, tras el madrugón de rigor nos tomamos un café en Bierge para comenzar bien el día..
Nos dirigimos a la pista y como los mapas no están claros, dejamos el coche aparcado un rato antes de la cuenta.
La aproximación es un poco larga: 1,45 h. Pero cómoda, muy bonita y original. En su tramo final nos adentramos en el barranco del Río Balcés y acabamos remojándonos un par de veces.
La vía comienza justo sobre la primera instalación de rápel, sobre un caos de bloques gigantes y un entorno de gran belleza.
La placa se ve muy atractiva y la roca es realmente original y curiosa, recordando bastante a la Paret d’Escales.
Como Dani me puso en guardia y yo soy bastante cagueta, llevamos de todo, hasta unos clavitos y un martillo por si las moscas.
Comienzo yo, miro para arriba y…Una chapita, vaya.
Miro mejor y veo un par más, vaya vaya.
Comienzo a subir y ya veo el percal, han vuelto a equipar la vía con spits, de manera que solo hay que llevar cintas. Eso si, a distancia considerable, aunque también hay que decir que la dificultad es baja. Los tornillos están recubiertos de una extraña masilla negra, aparentemente, antirrobo. Conforme ascendemos comprobamos que originalmente el recorrido era bastante (muy) expuesto y que apenas entran seguros, ni siquiera clavos.
La escalada es muy bonita y el ambiente tan mágico como la Sierra de Guara nos puede ofrecer.
Al parecer sus aperturistas quieren volver a dejarla en su estado original, o sea, que antes de ir, enteraros como está.
La bajada es también un poco larga, con un primer tramo incómodo y pesado y, después una buena remontada por el camino natural. Que como ya sabéis de natural no tiene nada.
VVB

7 comentarios:

  1. Hola Luichy,
    Muy interesante este rincon, me lo apunto para el proximo verano.

    Muchas gracias por la informacion

    Josep Estruch

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  2. Discúlpame Luichy, que este desconocido personaje que te saluda, se introduzca de esta manera en tu reconocida y necesaria página pero… , ¡a mi juicio! , la situación lo justifica…

    Mi nombre es Chur, y… , además de profesional en montaña desde hace más de 25años, soy “Guía Residente” en la empresa “Expediciones” de Guara desde el año 98’.
    (alalba.org/ https://www.facebook.com/AlAlba.distrutarlaNatura)

    Verás:
    El asunto ahora me motiva escribir aquí es porque… , el hecho de que por mi carácter yo no tenga la necesidad personal difundir mi actividad, hace que… , ¡circunstancias como la que aquí describes estén faltas de la rigurosidad necesaria!
    Por ello, ahora me veo obligado a dar TODA la información necesaria que yo tengo al respecto, para que así puedan quedar despejadas mayores incógnitas…
    Y me explico:

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  3. Tras años de verla planeando sobre mi cabeza mientras yo trabajaba el cañón de “Los Oscuros de Balcés”, decidí ver qué podía ofrecernos “La Palestra del Kaos”, que es como realmente se bautizó en su momento…
    Y así, un septiembre de 2005, (cuando el volumen de trabajo disminuye, y entonces ya puedo hacerlo,) junto a mi compañero “Thor”, acudimos allí con nuestro material alpino “no penetrable”. (Pues tengo mi ética personal respecto a no introducir clavos o similares…)
    Inicié la escalada siguiendo la evidente “grieta-diedro” que domina por la derecha que, ¡aunque fácil! , es bastante imposible de proteger adecuadamente con el material que llevábamos. Además de esta circunstancia, la pared presenta una configuración de roca muy especial, mezcla de multifracturamiento aborregado compactado, mezcla de escamado gigante, mezcla de desconchado que… , ¡ocasionalmente resquebrajado! , no está tan fiable como a mí me hubiese gustado... (¡HERMOSA! , pero muy difícil de explicar, ¡vaya!)
    Y así continué hasta que, cuando ya llevaba los suficientes metros de altura sabiendo que lo que había conseguido meter difícilmente detendría una caída tras cualquier error que yo pudiese cometer, (al margen de la enorme exposición que transmite el lugar,) completamente muerto de miedo y totalmente presa del pánico que ya se había apoderado de mí, (en castellano: ¡ABSOLUTAMENTE ACOJONADO,) decidí jugármela saliéndome de esta línea natural, (donde seguía sin poder instalar reunión fiable ninguna,) haciendo una larga travesía en diagonal ascendente hacia la izquierda hasta que alcancé la primera gran repisa. Una vez allí, y tras un rato para poder recuperar mi tranquilidad decidimos que… , ¡desde este mismo lugar y gracias a los árboles existentes! , yo recuperaría las cuerdas y descendería rapelando.
    Dejamos allí todo nuestro material, (incluído el que había quedado en pared,) y decidimos que regresaríamos al día siguiente con algunos clavos, pues era la única herramienta con la que podríamos progresar con seguridad, si queríamos recorrer la pared.
    Así, al día siguiente volvimos y… , ¡ya con el material adecuado! , volví a recorrerla con otro espíritu de tranquilidad y confianza donde, tras 3largos por la sucia y bastante vestida línea natural que sube con tendencia hacia la derecha, esta vez sí que conseguimos recorrer toda la fácil línea hasta conseguir salir a la enorme repisa superior, en este enclave tan incomparable y maravilloso.
    Sorprendentemente para nosotros, durante toda la subida por tan evidente línea natural, no encontramos el más mínimo rastro de que nadie antes hubiese subido antes por allí, cosa que no era de extrañar pues… , tras nuestro paso! , tampoco habíamos dejado la más mínima señal, salvo las heridas producidas por las hendiduras de los clavos metidos…
    Decidimos bautizar la vía como: “Diedro mampostero”.
    (Isisto:
    Yo tampoco digo que nosotros SÍ fuésemos los primeros, (porque nunca me preocupe de averiguarlo,) pero para nosotros SÍ es la percepción y sensación que tuvimos, y aún tenemos…)

    Contentos con esta sensación, decidimos levantar un ENORME hito gigante de piedras en el centro de la también enorme repisa, (que aún sigue allí,) y decidimos bajarnos rapelando de allí, aprovechando las dos repisas intermedias arboladas que habíamos observado a la izquierda durante nuestra ascensión. (De la primera, ya me había bajado yo el día anterior…)

    Pero al llegar a la segunda repisa, (primera rapelando,) ¡cual fue nuestra sorpresa! , cuando observamos que a nuestra izquierda, (según rapelamos,) uno de los árboles presenta un viejo cordino verduzco…
    “Parece que por aquí, sí que ha subido alguien…” , ¡pensamos en ese momento!
    Continuamos rapelando hasta abajo y… , ¡como íbamos super bien de tiempo! , decidimos subir otra vez, pero en esta ocasión subiendo por el centro de “La Palestra del Kaos”, a ver si localizábamos más restos de la posible línea abierta…

    Y así lo hicimos.

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  4. Y así lo hicimos.

    Por el mismo centro de la tapia accedimos a la primera repisa, (no encontramos resto ninguno,) volvimos a alcanzar la segunda repisa, (donde allí seguía el cordino, pero nada más encontramos,) y así hasta la última y tercera enorme repisa por donde… , ¡a excepción del mencionado cordino,) nada encontramos que pudiese darnos pistas de por dónde habían accedido escalando a este lugar, ¡si es que así lo habían hecho!
    Además, como dato que podría reforzar la posible teoría de que allí pudieron llegar sólo rapelando y no escalando, (a pesar de lo que nosotros originariamente habíamos supuesto,) es el hecho de que… , ¡mientras subíamos! , la pared presentaba continuamente su homogéneo aspecto blanco-gris claro, cosa que no ocurrió en ninguno de los dos casos tras nuestro paso, salpicándola de matizaciones rojizas debido al desquebrajado, desmembramiento y descascarillado que nosotros produjimos al escalar e ir limpiando la pared con nuestras manos, para evitar accidentales caídas de piedras y bloques al paso de nuestros pies… (Cambios de color y características en la pared, que no presentaba cuando yo subía por primera vez…)
    Por todo ésto, y una vez terminada de nuevo esta sección, (aunque esta vez por su mismo corazón,) de nuevo tuvimos la sensación de haber sido pioneros también en esta nueva apertura, a la que decidimos bautizar como: “Vía Ibiza”, debido precisamente al generalizado color blanco que presenta.

    Pero… , ¡cuando ya nos íbamos a bajar rapelando de nuevo! , observamos que… , ¡remontando un poco la pedrera! , la pared nos ofrecía una nueva posibilidad de continuación, además en una roca algo diferente tanto de color como de estilo de progresión…
    Y como a la tarde todavía le quedaba vida, pues ahí le entramos a esta segunda sección en la que ya sí pudimos meter algunos de nuestros cacharros habituales, hasta salir a un nuevo lapiaz superior donde… , ¡construyendo un nuevo gran hito! , (que también sigue allí,) ya sí que dimos a la vía por terminada y donde ya decidimos bajar andando a buscar el tradicional camino de “Las Brujas”.

    Esta es mi historia sobre la primera vez que yo escalé en este sector.



    Años más tarde, (exactamente durante la primavera del 2.010,) y basado fundamentalmente en que yo repito las vías, ¡tanto con otros compañeros, como también guiando profesionalmente! , valoro el riesgo al que me expongo por lo difícil que es proteger con garantías la “Vía Ibiza” mediante piezas extraíbles, (es decir: asegurar no excediendo los metros de exposición entre sus seguros,) y decido equiparla con algo más de seguridad, para priorizar la preservación de la vida humana frente a otras cuestiones, aunque manteniendo su carácter de ambiente y exposición; es decir: con criterios de equipamiento de seguridad, pero con las chapas de altura separadas por encima de los 5m.
    Me considero “con cierto derecho” a poder ejecutar esta decisión, teniendo en cuenta la desinformación que existía sobre las vías y debido al total desconocimiento existente que hasta ese momento había sobre ellas, lo que me respaldaba para considerarme “el aperturista”.

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  5. Meses más tarde escucho en la típica conversación de guías que “alguien” se había tomado el derecho de equipar deportivamente las vías alpinas que “Dani Ascaso” había abierto recientemente...
    (Pero yo, manteniéndome fiel a mi ética, no mencioné absolutamente nada al respecto…)

    Para quien no lo sepa, “Dani”, ¡además de compañero de profesión! , es un reconocido y gran montañero, alpinista y escalador, con mediático currículum y gestas realizadas.
    Por esta misma razón, (junto a la admiración que le profeso,) decido citarme con Dani y hacerle ver que… , con las pruebas que él puede recordar y que él pudo observar en las vías según ascendía, (desconchones rojizos en la línea de ascensión, cordino verde, hitos en las repisas…) debía reconocer y aceptar que él no fue el primero que pasó por allí, y que... , a pesar de la autoconsideración como aperturista que se había otorgado sobre esas vías, (percepción totalmente posible de creer pues… , ¡al igual que a mí mismo me ocurrió! , al margen de lo expuesto, yo tampoco NUNCA había dejado nada más,) en realidad él podía no había sido el primero en ascenderlas…
    Así se lo expuse en su momento, y de veras pienso que Dani, ¡con su gran currículum! , no tiene la necesidad de atribuirse acciones de las que él sabe que había pruebas que denotaban un anterior paso, y por las que se deduce que… , ¡muy posiblemente! , él no fue su aperturista…

    Y vuelvo a insistir:
    Yo tampoco puedo asegurar a ciencia cierta que fuímos nosotros los primeros.
    Pero igualmente pienso que… , mientras nadie argumente de alguna manera que escaló estas vías antes de septiembre de 2.005, ¡por ahora! , yo soy el provisional aperturista de estas dos vías.
    (Por lo pronto, al margen de las pruebas relatadas, también pongo como testigos a los más veteranos guías de la pionera empresa “Expediciones”, que verificarán aquel hecho…)

    A partir de esta base, como aperturista declarado y probado que me considero de estas vías, creo que igualmente tengo el derecho de poder convertir la protección de la “Vía Ibiza” en más segura mediante seguros de perforación expansiva, porque así lo considero para garantizar protección y la seguridad para su ascensión, ¡y repito! , debido a la imposibilidad que presenta la pared para asegurarse con material alpino “no penetrable”.
    Por ello, transmito a los aperturistas citados en el anterior comentario, que… , ¡primero sepan disculparme las molestias que les haya podido ocasionar por mi silencio en no haber manifestado anteriormente ni haber hecho pública la apertura de estas vías! , y segundo, solicitarles que sepan atender a mi exposición y respetar mi decisión de mantener la “Vía Ibiza” en su actual estado de protección y estilo deportivo.

    Perdonadme lo extensísimo del escrito, pero creo que era necesario.
    ¡¡Muchas Gracias!!

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  6. ¡¡Gracias Luichy!!

    Quiero entender que... , a l@s aperturistas a quienes se refiere el mencionado texto firmado como "VVB", sería... , ¡como yo tenía entendido! , "Dani Ascaso".
    Si ésto no fuese así, ¿seríais tan amables de facilitarme este dato para contactarme y poder conversar este asunto?
    Con Dani, lo acabo de volver a iniciar...

    ¡MUCHAS GRACIAS! , nuevamente.

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