viernes, 2 de diciembre de 2016

RUSSULÌNU - OMBRE ET LUMIÈRE






 
Volvemos a seguir una estrellita, esta vez nos deslizamos por un largo camino, muy bueno y que salva el desnivel poco a poco pero durante 1,45 h por el bonito valle de Tavignano.
Este pasa justo debajo de la esbelta aguja que pretendemos escalar, aunque esta no destaca mucho ya que se encuentra muy cerca de la montaña principal y queda menos vistosa de lo que debería.
Nuestra vía transcurre por la cada contraria al camino y se inicia dentro de una fría canal. Tras un largo vertical y fresquito, frío,  helado, llegamos bajo el primer gran diedro y primera joya del día.
40 m en bavaresa que se pone cada vez más vertical, canto puro. El V+ más bonito del mundo, según la guía.
Le sigue un muro desplomado y naranja con presa excelente, 6b en continuidad pura, una delicia.
Resaltes varios y nos colocamos bajo el largo estrella: otro diedro perfecto en bavaresa con fisuras perfectas, una delicia, una gozada, una maravilla.
Dos largos más normales nos dejan en la cima.
La vía está cosida a paraboles, es en la que estaban más cerca de todas las que hemos hecho. Aunque en la guacerlo a las tanteo a las tanteaci e dte se podrsentido la necesidad de ponerlos. O sea, que no calen.
rfectas, una delicia, unaía decía de llevar algún friend, no hemos puesto nada, ni tan siquiera sentido la necesidad de ponerlos. O sea, que no calen.
Los consabidos rápeles y vuelta al pueblo. Tranquilamente se podrían hacer dos en la jornada, pero ese día volvemos hacia Bavella y tampoco nos apetece hacerlo a las tantas de la noche.

miércoles, 30 de noviembre de 2016

CERVELLU - C'HÉ DINÙ











Ese día tocaba seguir una estrella fugaz que nos llevaría hasta los lagos de Mellu y Capitellu, en lo alto del bonito valle de Restonica. Escalar slaps sobre el agua parece un plan fuera de lo habitual y bastante apetecible, a pesar de las dos horas de pateo hasta el agua de pie de vía.
El día se levanta frío y algo ventoso, pero ni nos fijamos. Subimos la carretera hasta su término y salimos del coche, conforme salimos nos miramos. ¿Estamos locos o qué?. Hace una ventolera de cal cristu y una rasca a la altura. 800 metros de desnivel más arriba no parece que se tenga que estar mucho mejor, así que se impone buscar un plan alternativo.
Uno de los sitios más cercanos es la pared de U Cervellu, a unos 16 km de Corte y con una aproximación relativamente corta. Situada a una altitud mucho menor y soleada. Probaremos.
Perfecto, toca poco viento y al sol la temperatura es más o menos perfecta.
Nos repartimos en las dos vías existentes y disfrutamos de lo lindo siguiendo placas de regletas y bastantes tramos de tafonis.
Arriba salimos todos por la misma tirada, que se ve una verdadera maravilla y lo es. Además un pedestal situado estratégicamente nos permite tomar un montón de buenas imágenes de Juan Luis.
La bajada resulta muy entretenida, aunque caminando. Otra buena jornada en Córcega.

PUNTA U FUNELLU - ESMERALDA










 
Nuestra guía de escalada, además de ser una selección, por supuesto discutible, tiene una serie de unos 20 itinerarios marcados con una estrellita que son lo más de lo más, por supuesto discutible.
De todas formas iremos a una con estrellita a ver que pasa.
Pues pasa lo que tenía que pasar, que es una verdadera pasada.
La pared no es muy continua y consta de tres grandes resaltes que, dentro de lo suyo, aún pillan ambiente. Salvo alguna plaquita contundente (como el 6c de arriba, la gran mayoría transcurre por tafonis muy verticales o desplomados con canto sin conocimiento ninguno. Una verdadera delicia atlética y que cansa un poco más que las escaladas anteriormente.
La verdad es que nos ha gustado muchísimo y a partir de ahora iremos siguiendo estrellitas por el universo corso.
Obviamos el último largo, que se ve buenísimo, pero queda un poco a desmano y rapelamos por la vía más el tramo a pie.

lunes, 28 de noviembre de 2016

PUNTA A MUVRA - ELDORADO






 


Juan Luis y Ramón irán a Aguirre, yo prefiero no coincidir en la misma vía por varias razones, si no es estrictamente necesario. Así que iremos a otra situada un poco mas allá: Eldorado, de dificultades similares y un poco más larga.
Aquí la tónica cambia y no hay tafonis, es la otra cara de la moneda de granito: placas tumbadas de adherencia y alguna regleta. Una técnica sin duda más sufrida y precaria pero que a mi me gusta con locura. Al final a Alberto no le ha acabado de convencer y a mi me ha gustado mucho.
La pared no tiene ningún ambiente, se trata de una sucesión de resaltes que la vía enlaza lo más recta y dignamente posible para crear un itinerario homogo y ya e deja en la carretera.
 veces, antes de coger el camino principal, y bastante bueno, que transcurre cerca del r corectoséneo. Arriba se cuela por unas canales-fisuras con algún tramo empapado que nos obliga a olvidar el libre y entrar en el terreno de la supervivencia o sube-como-puedas. Después le sigue un estético espolón en adherencia con cierta similitud a Le Dos de l’Elephant pero más fácil y moñas. Aún así y con todo lo moñas que es, en el penúltimo largo encuentro un tramo que me parece excesivamente expo, aunque no sea muy difícil (V) y haya conseguido colocar-trampear un par de friends un poco a la derecha del itinerario, me da un poco de apuro llegar a la siguiente chapa. Como siempre, de segundo ni te enteras.
Llegamos arriba, fotos, vista del paisaje y para abajo a toda castaña. Me lo he pasado bomba. Los grados siguen siendo vidilla o correctos. A mitad del descenso nos encontramos con Juan Luis y Ramón que suben a toda leche, como posesos para conseguir las dos vías en un día.
Nosotros nos dejamos de estreses, además aún quedan días por delante, y hay que bajar una hora y pico hasta el coche.
Otra particularidad de la escalada Corsa son las aproximaciones. Salvo algunas pocas por buen canino, la mayoría transcurren por la maquia que es un bosque de lo más espeso y dónde si te lías, ese día puede convertirse en un verdadero infierno y no escalar ni de coña. Además parece ser que tienen la costumbre de no marcar excesivamente los caminos. Bueno, ni excesivamente ni nada, de hecho sólo unas cuantas fitas que debes seguir meticulosamente y si durante unos minutos dejas de verlas, volver atrás para no perderte.
Total, que la aproximación aquí tenía varios ingredientes, además de tener que escalar una placa de III para salir del río (posible rapel a la bajada) y era mejor hacerla con la suficiente luz.
Siempre llevamos frontal, pero aún así en este tipo de terrenos no sirve de mucho.
Total, que nos liamos un par de veces, antes de coger el camino principal, y bastante bueno, que transcurre cerca del río y ya te deja en la carretera.
Llegamos al coche, comemos, bebemos y nos relajamos. Poco a poco van llegando las cordadas y los pocos coches que había en el aparcamiento desaparecen uno a uno. Unos escaladores italianos que están también en el refu, vienen de Le Dos de l’Elephant y nos cuentan detalles de la vía. Futuro proyecto???
Les contamos lo de los compis y que los esperaremos. A última hora aparecen Maurizio Oviglia y Rolando Larcher que vienen de abrir una vía en la Punta del Corbu. Les preguntamos si les han visto u oído pero no hay suerte.
Se hace de noche y decidimos ir en su busca, al menos mientras el camino sea bueno (unos 30’). Vamos, gritamos, nada. Comienza a llover y volvemos. A la vuelta me medio pierdo y descubro otro camino paralelo al bueno, que follón. Esperamos en el coche y no aparecen, ya hace rato que se hizo de noche y tras barajar varias posibilidades optamos por regresar en su búsqueda, esta vez llegando hasta el final si fuera necesario. Poco, pero va lloviendo.
Vamos pegando pous y gritos variados. Poco antes del final del camino bueno, cuando este se mete en el río, obtenemos respuesta, de más arriba!!!!
Guai. Ya estaban liados. Han acabado bien la vía, pero en los dos últimos rápeles se les han liado mucho las cuerdas y se les ha hecho de noche. Luego con lo intrincado del mini-sendero (o anti-sendero) se han ido perdiendo bastantes veces.
Total que si no vamos, pillan vivac under the rain fijo.
Regresamos y nos liamos de camino, cogiendo la variante por el de más abajo.
Justo llegar al aparcamiento vemos a los compañeros italianos que habían venido a ver que pasaba y ya subían por el camino bueno en nuestra búsqueda. Un minuto más tarde y cada uno iría por un camino diferente.
Tarde pero al fin cenamos.
Barajamos varias opciones para el siguiente día, pero no es hasta por la mañana que nos ponemos mínimamente de acuerdo de que escalar y cuando salimos fuera descubrimos que llueve a cántaros, planes al traste.
Bajamos a Ajjaccio para ver si se puede hacer algo en el Gozzi peo llueve igual.
Día de descanso, sin estar cansados. Menos mal que será la única jornada mala de la salida.
Damos una vuelta por la capi y nos vamos hacia Corte.