


Una mañana, estando en el Prat de Sant Orenç, Armand me comentó que Anglada le dijo una vez que habían subido más o menos por allí. “¿A si?, vaya, pues nunca me había fijado y mira que se ve evidente”, “¿hay reseña?”, “pues no”. Como tantas decenas de vías, queda en el coco para repetirla algún día, esta además tiene el aliciente de que, por desconocimiento no se ha repetido nunca y no hay croquis.
Al cabo de unos pocos años, estamos con Dani ante la pared y pensando si hacemos esto, aquello, lo e más allá o nos volvemos para casa. Es un tiempo extraño, entre calor y lluvia amenazante, sobre todo de cara a la tarde. Se me enciende la bombilla y suelto mi propuesta de ir a ver si encontramos la Anglada. Vamos.
La vía es tan lógica, evidente y natural que la encontramos a la primera y sin dudar ni un momento. No es ni buena ni mala pero si de una lógica aplastante. Recorre el sistema de canales que delimita, por la derecha, la aguja del Diedre Serrano. Algo así como el lado contrario de la Fisura Caracol. Dentro de lo corta que es, tiene bastante variedad: roca así así, roca buena, chimeneas, canales. En conjunto nos gusta y ha sido la opción perfecta para hoy (por la tarde lloverá).
Está totalmente desequipada y a muchísimos no les gustará, pero a los coleccionistas y descubridores de lugares curiosos no les defraudará en absoluto. En ocasiones se asemeja más a un ascenso de barrancos que a una vía en Montrebei. Las reuniones son bastante al gusto del consumidor, pero la propuesta reseñada nos parece la más acertada; no perderse el agujero de R3, de dónde emana un chorro de aire caliente.
Una vez finalizada, siempre asalta la duda y decido ponerme en contacto con Anglada (es mejor la info de primera mano) para verificar si es la vía que abrieron. Le envío la reseña y una foto y me constata que efectivamente, ellos subieron por allí hace 42 años, hemos hecho la segunda ascensión. Perfecto.
Recorrer esta vía nos ha brindado también la oportunidad de conocer una parte inédita de la pared y que ha permanecido virgen hasta ahora. Por lo menos hay dos líneas demasiado evidentes y prácticamente fisuradas de arriba abajo, justo a la derecha. Por ese motivo decido no divulgar la vía hasta que hayamos abierto las oportunidades-chollo que tenemos ante nosotros.
Por lo tanto, una vez abiertas, me complazco en presentar la vía más fácil de la Paret de Catalunya.
Está fue la segunda línea abierta, tras la GEDE y, sinceramente, no comprendo porqué no la reseñaron en su día.