domingo 8 de noviembre de 2009

FIN


Adeu gatet.

sábado 7 de noviembre de 2009

PAREDÓN DEL ALGUACIL - NOCHES/CORNELIUS

Esta es una de las paredes largas más frecuentadas de La Maimona. Gracias a su corta y cómoda aproximación, no demasiada altura, buen equipamiento y belleza de los itinerarios.
La presente es una de las combinaciones más típicas y bellas de la pared: Las noches increíbles de Málaga + Cornelius Moliarte, una pequeña maravilla de placas agujereadas y disfrutonas. Realizable en dos super-largos de 70 metros.









MONSIEUR

Vía rápida e ideal para combinar con otras (espolón de los Agujeros o Paredón del Alguacil). Escalada variada y al sol casi todo el día.
Destacaría como más característico la roca recubierta de coral pinchoso, en el largo 5 (el más fácil) pero que le da un toque exótico y especial.
Recorre dos paredes, separadas por una amplia feixa, restándole continuidad y ambiente, pero facilitando algunas combinaciones con el Paredón del Alguacil.




















viernes 6 de noviembre de 2009

TURMO MEDIODÍA - TUTU PERS


Esta fue uno de los primeros itinerarios abiertos en el Turbón, en el 95 por Marmo y Teixi. Iauguró el sector más soleado por su línea más lógica. Abierta en el día, con prisas y bajada nocturna, quedó pendiente de retocar para que se pudiera escalar en libre. Sigue una evidentísima línea de diedros con dificultades razonables, frenados por la parte intermedia, dónde un tramo vertical y ciego obligada a una progresión lenta y precaria sobre puntas de clavo. Sólo para este tramo eran necesarios 8 pitones, el resto buena fisura y escalada rápida. Desde el primer día quedó el remordimiento de equipar un poco más ese largo, para que quedase una línea más homogénea, clásica y libre. Marmo ya me lo comentó hace tiempo y me ofrecí a acompañarle, tras 19 años se realiza el arreglo pendiente. Oriol también se apunta, así tacha.
Llegamos a pie de vía y el panorama no es muy alentador, parece que no sabes si es guai o no es guai. Pero cuando te pones sorprende una buena escalada durante todo el recorrido. Mucho mejor de lo que aparentaba, practicamente todo en diedro. A parte de los arreglos, limpiamos bastante tierra y matorral y piedra suelta, aunque algo queda.
Este sector de la pared es ideal para el invierno, gracias a que los itinerarios son más cortos, aunque conservan el ambiente de pared, y orientados al sur.
La aproximación la realizamos por el camino clásico, que pasa bajo todas las vías. A partir de la vía del Coro, está mucho menos marcado y hay que prestar mucha atención a seguir las fitas correctamente. Una buena subida que nos lleva una buena hora. De bajada lo hacemos en línea recta, desde la aguja del Boniato, hasta el PR. Bastante cómodo y rápido.
Al día siguiente busco la cámara, para sacar las fotos que hicimos, y no aparece. Una terrible sospecha se apodera de mi coco. No puede ser verdad, no puedo ser tan tonto. Po zi. Tras agotar todas las posibilidades de búsqueda y por eliminación, la cámara debe estar o en el aparcamiento o al pie de vía. Opciones; a ver si va alguien a hacer la vía (desestimada), el sábado o domingo engaño a alguien y vamos a escalar alguna ruta vecina (la meteo es mala para toda la semana). No hay más tu tía, como y 1 hora de coche. No está en el aparcamiento, 1 hora de pateo. Bingo, por lo menos el desplazamiento ha merecido la pena.
Ya que he venido sólo y para aprovechar el viaje, hago un par de dibujos, tomo alguna foto, investigo alguna posible apertura y, sobre todo, marco con un montón de fitas el itinerario directo de bajada. De hecho para subir también lo he hecho por aquí y estoy convencidísimo que arreglándose un poco y marcándolo bien, sería la mejor y más cómoda aproximación a este lado de la pared.





















































jueves 5 de noviembre de 2009

ESPOLÓN DE LOS AGUJEROS - OBSESIÓN





























En una pequeña excursión que realizamos por el barranco durante nuestra primera visita a Montanejos, ya vislumbramos la majestuosidad y pureza de líneas del espolón de los agujeros. Por aquel entonces sólo contaba con una vía: Autopista al infierno (Moreno-Sasot-Rodríguez), un buen fregao, desequipado y con roca así así, aunque con un trazado muy estético y espectacular. En aquel primer viaje, escalamos el primer día la Pericondrio, luego vinieron las fiestas, los toros y las vaquillas. El resto de esa semana santa fue fiesta-levantarse a medio día-algún bordillo cuanto más corto mejor.
Cuando, por la noche, vi aquel pedazo de bicho negro y con los cuernos en llamas, me quedé impresionado y rápidamente busqué resguardo para verlo de lejos, que era dónde mejor se estaba. Nuestro compañero y conductor del coche, Mc.Key se lo tomó más a la torera (sensiblemente ayudado por el alcohol y los humos) y en un momento dado estaba el sólo ante la bestia, se arrodilló y le dio la espalda. La peña enfebrecida gritaba: torero, torero. Nosotros sólo veíamos al Mc.Key muerto y volviendo a casa en autobús. El morlaco se lo miró y, milagrosamente, pasó de el y se largó para otra parte. Ese día, Mc.Key tuvo una segunda oportunidad en la vida, aunque me parece que el ni se enteró. La siguiente jornada anunciaban vaquillas y el asunto era correr delante de ellas. Yo, inocentemente, me imaginaba unas vacas pequeñitas, lentas y torpes y me animé a ir con la peña a correr un poco. Duré segundos, lo justo para ver aquellos bicharracos con unos pedazo de cuernos tremendamente afilados y que corrían como guepardos. De nuevo a la parte trasera, a verlo de lejos. Luego estaba el carring: te ponías tumbado encima del coche, con las ventanas abiertas (para que te oyeran los de abajo y poder cogerte a algún sitio), según ordenara el de arriba, el conductor aceleraba más o menos para darle emoción a la cosa. Aunque este solía pasar de todo y meterle a saco. Luego estaba la peña que ya iba directamente a desparramar, me dejó impresionado especialmente un tipo de Toledo que iba vestido con una especie de mono negro en el que habían estampados todos los huesos, a modo de esqueleto, sumado a una enorme melena negra, impresionante. Un día, en la plaza del pueblo todo el mundo sentado por los suelos haciendo botellón (no es de ahora el invento, no). Total que aparece la guardia civil y el tronco del esqueleto agarra una litrona y la lanza por los aires al grito de “a ver quién es más punky” (Lapolla Records, muy de moda por aquel entonces). La benemérita comienza a pedir papelas y llevarse a alguno para el cuartelillo. Al remate, ese año no se hicieron los toros en Montanejos, y todos nos trasladamos a Montan, dónde si que había. Con todas estas y algunas más, poco escalábamos, total la roca no se iba a mover de allí.
Por suerte, tras 27 años no sólo estaba todo en el mismo sitio sino que, además, se habían abierto más itinerarios.
Después de escalar la magnífica Luna, se imponía otra vía en una de las paredes más largas de Montanejos, y seguro que no será la última. El siguiente objetivo estaba claro que sería la Obsesión. Una línea muy lógica y buena, que comienza con algunas placas de calentamiento y continua por un evidente sistema de diedros, otra gozada de itinerario aunque un punto menos espectacular que su vecina. Aunque tras un primer vistazo a la guía de Ernesto, esta pueda parecer más difícil (que realmente lo es a nivel de dificultad de algunos movimientos) en conjunto es más fácil porque los seguros están más cercanos.
Realizada en 4 grandes largos, con una cuerda de 70 metros.







martes 3 de noviembre de 2009

EL SOSTRE DE LES BAGASSES - REC

Con esta completamos la trilogía otoñal del Montsec, que ya iniciamos con El Peladet y la Pared de Aragón. Itinerario comenzado hace un par de años y acabado hace un mes, pero nos faltó colocar una chapa en la última reunión, limpiar un poquito y depurar en libre lo máximo posible.
Si no te gustan las travesías, esta no es tu vía. De lo contrario disfrutarás como un enano con la roca especial pinchito-crunchi.
Tras un primer largo difícil, poco adherente, que te pilla en frío y un poco ingrato, la verdad (para facilitar su liberación he cepillado los cantos clave, pero la cosa va de séptimo largo); continuamos por una sucesión de placas muy técnicas sobre roca excelente (casi siempre). Atentos a alguna presa que aún podría romperse. Por el momento y debido a la limpieza, hallaremos un poco de tierra y gravilla empreñadoras. Casi todo el rato andamos subiendo y bajando, con pasos técnicos y presas pequeñas muy poco evidentes (ahora es bastante chollo porque están magnesiadas). Casi es peor ir de segundo que de primero, como mucho, lo mismo.
Rec, el terror afecta a todos.














lunes 2 de noviembre de 2009

ESPOLÓN DE LOS AGUJEROS - LA LUNA

En los últimos años he visitado con relativa frecuencia las montañas Castellonenses, pero Montanejos ha quedado como asignatura pendiente. Sin contar un viaje en su época dorada y otra visita hace ya unos años. Este año he intentado subsanar esta falta imperdonable, de acudir a una de las zonas más importantes del Levante.
Para empezar con buen pie fuimos a una de sus mejores vías: La Luna. Yo me atrevería a ir un poco más allá y decir: ¿la mejor? Una verdadera maravilla, hacía días que no escalaba algo tan bonito y disfrutón, con algunos pasos que seguramente nos harán pensar un poco más de lo que teníamos previsto, buen ambiente y roca exótica salpicada de tafonis y desplomes con cantos surrealistas.
Un banco para sentarse y una pequeña ferrata en medio de la vía, que sirve para sortear una zona monolítica y rota. Ojo, hay que estirarse de lo lindo, no hay chapas al lado y los escalones no están muy a caldo. A ojo, deben ser unos 20 metros.
Realizada en 4 pedazos de largos con una cuerda de 70 metros.