domingo, 22 de diciembre de 2019

PARED DE LA TUBERÍA - EMPAPADOS


Cientos de veces me había fijado en esta pared. La situaremos dirección al Túnel de Vielha, poco después del pueblo de Bono, la carretera entra en un túnel con un montón de magníficas chorreras sobre el. Esta misma roca a la izquierda tiene una gran tubería y un camino tallado en la mitad (en realidad es otra tubería con camino por encima) es aquí.
Ya me la había mirado un  par de veces gracias a una bonita excursión circular que parte del pueblo de Aneto. Y la verdad es que le tenía ganas.
Me llama Miquel que estaba en la base, el muy bruto subió directo desde la carretera y por las escaleras verticales que ascienden junto a la tubería. Le vi muy motivado, así que quedamos para la semana siguiente darle un tiento.
Cesar se apunta también.
Llevaba toda la semana lloviendo y esa noche en particular estuvo jarreando durante horas. Me temía lo peor y así fue. Ya lo vi desde la carretera, pero le daríamos una oportunidad.
Llegamos al bonito y cómodo pie de vía y nos damos cuenta de dos cosas: una es que está todo super mojado, por lo tanto desistimos del plan original de abrir por lo mas largo y lo mas tieso. Más a la derecha se ve alguna cosa mucho más tumbada que igual se deja puesto que la roca parece muy adherente y con formas.
Dos, como somos tres tontos muy tontos sólo hemos traído una cuerda y dos aseguradores. Miquel lleva su taladro con la batería muerta. También lleva un montón de chapas y anillas y 0 paraboles.
Por suerte yo llevo mandanga. El primero subirá en simple con la única cuerda de 8 mm de que disponemos y los otros dos en potencia. Para bajar, yo ya utilizaré un dinámico en simple y el último tendrá que abandonar un par de mosquetones en los largos largos y hacer un par de rapeles intermedios de un solo punto, mai tant. Arreglado.
La roca es hiper-compacta y no tiene ninguna fisura, todos los seguros serán a base de expansiones, expansiones que quedan a la suficiente distancia como para no ser un love climbing para el primero. Esta vía nos sorprende por varias cosas: a pesar de estar empapada y bajando pequeños riachuelos (nosotros acabamos igualmente chopos de arriba a abajo) la roca es tan adherente que no hemos patinado ni una sola vez. Seco tiene que ser la bomba. Y hemos ido encontrando un par de pequeños diedros que nos han permitido colocar algún friend y ahorrar baterías.
Al final la vía ha sido un poco más difícil de lo que esperábamos, la idea era hacer un IV y nos ha salido un V y más estética. En el último tramo, Miquel ha salido por la derecha del eje ideal para evitar unos techitos por los que descendía un riachuelo que convertía la tierra de abajo en barro. A la bajada aprovecho para colocar un par de chapas en los dos techitos y así poder ascender este largo de forma directa, aunque más difícil.
En una futura repetición descubriría que esta variante directa, además de tener cierta mala hostia, es bastante feucha, mejor la original.

Este relato es de hace unos 20 años. Pared no divulgada hasta el momento y con varias vías de entre 100 y 200 metros. Todas las reseñas aparecerán en la próxima guía Roca Caliente en los Pirineos.
-->

1 comentario:

  1. Vaya! Todo lo que recomendarias que no hiciera a uno que empieza!!!

    ResponderEliminar