Hasta en lugares de toda la vida siguen apareciendo novedades para mantener viva la llama de a motivación.
En La Riba, dónde parecía que todo ya estaba hecho, surgen nuevos itinerarios.
Muchas gracias a Ramón por las reseñas.
En La Riba, dónde parecía que todo ya estaba hecho, surgen nuevos itinerarios.
Muchas gracias a Ramón por las reseñas.
La primera vez que fuimos a Siurana, era bien engañados. Justo acababa de nacer la escalada deportiva (de 1 sólo largo) y este era uno de sus puntos de partida: Cabau, Burgada y Chaparro, entre otros estaban equipando una serie de itinerarios cortos, que constituirían el punto de partida para la zona. A mi ese tipo de vías minimalistas no me atraía en absoluto, salvo para matar ratos muertos y menos aún si tenías que hacer kilómetros. El Jipi nos engañó con falsas promesas de que había paredes de 200 metros y picamos como pececillos hambrientos ante un apetitoso gusano.
Como no podía ser de otro modo, tras explotarse las paredes de La Mussara, le tocaba el turno al cercano Montral, situado debajo mismo del refugio. Pep y un montón de compañeros se encargaron de ir perfilando uno a uno, un montón de buenos itinerarios sobre una estupenda caliza agujereada. La estructuración de las paredes, con agujas, pasillos y senderos laberínticos que unían los diferentes sectores, confirió a la escuela un carácter un tanto peculiar y se consolidó como una buena oferta en la Serra de Prades.
Esa misma tarde visitábamos a Pep y Helena en el Refugio de Montral. Que lugar más bonito y acogedor, pensamos. Copiamos unas reseñas de las primeras vías que se habían equipado en La Mussara (Chapi y cía.) y al día siguiente nos fuimos a ver que tal era la nueva pared. Evidentemente tocaba hacer la más larga, EL PREU D’UN SOMNI. Nos pareció, aunque corta, una vía muy buena. La pared era una pequeña maravilla, con una caliza muy colorida y diferente a todo lo que habíamos visto hasta el momento: fisuras perfectas y formaciones de llamativos naranjas, agujeros, lajas, una sorprendente variedad que parecía iba a dar bastante de si.



Fuera de los circuitos de moda, Els Cogullons ofrece un buen número de magníficos itinerarios repletos de agujeros. Tuvo su época de relativo esplendor cuando Joan y David (aún con pelo) tomaron las riendas del refugio y desarrollaron diversos sectores, equipando más de 100 itinerarios y varios sectores con roca variada: caliza, granito y arenisca. Ambiente pirenaico, tremendo follón de pistas para perderse y paredes escondidas preservaban el lugar de afluencias masivas de personal. Cuando dejaron el refugio, sus paredes cayeron en el olvido y quedaron reservadas a incondicionales que viven cerca, algunos sectores siguen medio en activo, en otros los matojos han vuelto a ocupar el lugar que les corresponde por derecho propio. ¿Habrá futuro para Els Cogullons?
Arbolí nació de la mano de unos jóvenes entusiastas que se encargaron de equipar un elevado número de buenos itinerarios. Consolidada como una de las mejores alternativas en la Serra de Prades, en ella encontraremos sectores que deparan momentos inolvidables como El Falcó o El Dard. Al tiempo que la zona se desarrollaba, también mantuvieron el espíritu gracias a la gestión del refugio situado en el mismo pueblo. Con el posterior cierre del mismo y la fiebre por el bloque, la actividad aperturista bajó en picado y Arbolí, como muchos otros lugares quedó un tanto estancado, comparado con lo que fue en otros tiempos. De todas maneras son muchas las buenísimas vías con que nos obsequia este tranquilo pueblo al que los guiris no suelen acercarse mucho. Hay vida más allá de Siurana.Abrir vías y dejarlas medianamente equipadas requiere de bastante material. Este no resulta nada barato, especialmente los clavos. En grandes paredes lo correcto es aprovechar las posibilidades naturales que nos ofrece la roca y no colocar expansiones junto a fisuras. La colocación de fisureros o friends medianamente fiables no siempre es posible y entonces los clavos ocupan su lugar.
Si tienes algunos (o muchos) clavos del tipo que sean: planos, v, u, grandes, pequeños, escarpias, viejos, nuevos, muy viejos (todo sirve) que no uses (ni vayas a usar) y quieres donarlos. Nosotros les encontraremos su lugar en la pared.
Muchas gracias por tu colaboración.
Mail de contacto : luichy@lanochedelloro.es