Nuevo viaje a
Alicante, y con este ya veo el final del túnel, aún no acabo pero ya son pocas
las vías que me quedarán para finalizar el trabajo exterior y comenzar a darle
forma al próximo libro.
Madrugón y quedo
a las 9 en el aparcamiento del Aran, con Esther y Anaya, hemos hablado muchas
veces po teléfono pero aún no habíamos escalado antes. Ellos trabajan por la
tarde y, por lo tanto, esta vía resulta ideal.
Aproximación
excesivamente corta que apenas llega a los 5 minutos y un pequeño diedro de
ensueño. Escalada muy vertical y con ambiente. Los tres primeros largos son el diedro
propiamente dicho. Estos ya estaban abiertos de antaño, como prueban algunos
viejos clavos y gran cantidad de casquillos de spit a los que se les quitó el tornillo
y la chapa.
De todas formas
se puede asegurar bien con el arsenal.
A partir de R3
finaliza el diedro en si y la cosa se pone mas seria. Un murazo vertical y
obligado invita a centrarse en lo que estas haciendo y sacarle partido a los
bíceps.
Pequeña reunión,
aquí el itinerario original se desplaza a la izquierda por una placa con ralla
y puentes de roca, para acceder a una zona mas sencilla y en busca de dos
lajas-diedro.
Nosotros (bueno,
Anaya) continuamos recto. Un paso muy difícil saliendo de la reunión, debido a
mi enanez no llego al canto ni por casualidad y subo haciendo todas las trampas
posibles en 2 metros cuadrados. Después va suavizando cuanto mas arriba, pero
sin regalar. Este tramo estaba equipado con los controvertidos ENP pero
actualmente se encuentra reequipado con paraboles al lado.
Buenísimo
itinerario de 4 estrellas, corto pero totalmente recomendable.
Desde el
aparcamiento impresiona.