sábado, 23 de agosto de 2014

BALAITOUS - ARETE NORD-OCCIDENTALE

Esta es una de las que tenía programadas para este verano si o si. Clásica ineludible de los Pirineos, resuelve una estética arista que asciende, con buena roca y dificultades razonables, directamente a una de las cimas de 3000 metros más representativas de toda la cadena. Había que ir, en esta mi tercera visita a Larribet. Intento por todos los medios quedar con alguien para completar el viaje y poder escalar cualquier cosa, de camino, el día anterior. Pero no hay manera. Ya se sabe o no encuentras a nadie o te llaman 3 el día que no puedes. Al final pienso que mejor una que ninguna y accedo a desplazarme solo hasta el Valle de Tena, únicamente para hacer esta vía. Allí recojo a Ramón, que viene de Valencia con unos amigos. Estos se quedan en el valle para ascender un tresmil, mientras que nosotros damos un tremendo rodeo a la montaña para llegar al Refugio de Larribet, punto de partida lógico para esta ascensión. Cogemos uno de los días más fríos del verano y encargamos el techo del mar de nubes muy cerca del inicio de la vía. La visión, aunque limitada, es espectacular e irreal a la vez. Conforme vamos ascendiendo, el mar de nubes nos sigue a una distancia prudencial. Lo justo para no envolvernos. Era lo acordado con el de la máquina de hacer niebla, su pasta nos costó. En la vía encontramos otras dos cordadas, es lo que tienen las superclásicas. Ambas se lían un poco, una en la aproximación y otra en el primer largo. Aprovechamos para deslizarnos por encima y situarnos en cabeza, siempre es preferible estar arriba que ser apedreado. Iniciamos la vía sin notar los dedos, por el frío, menos mal que es fácil y vamos medio rápido. Los largos se suceden de manera natural y veloz desde el suelo hasta 3 minutos escasos de la misma cima, aún así tardamos casi 6 horitas en completar los 500 metros de desnivel y 700 de recorrido que tiene la vía. Buena roca en general (para lo que son estas cosas) y tramos bonitos, con la ascensión de un par de agujas intermedias. Lo único que no me ha gustado es lo indefinido del terreno y la posibilidad de seguir más de un itinerario diferente en casi todo momento, lo que le quita dificultad y estética. Aún así es una de aquellas que hay que hacer. En la bajada ya se ve que ha cambiado el de la máquina y la niebla nos engulle con toda su furia. La gran diagonal exige abrir bien los ojos para no liarse y seguir en todo momento las fitas correctas. Mejor bajar un poco tarde para no ser derribado por los numerosos proyectiles que deben ir lanzando el tropel que sube y baja por esta normal-poco-normal. Para remontar al Coll des Ciseaux si que nos alegramos de ir encontrando gente que nos orientan hacia el collado correcto. Con poca visibilidad puede ser complicado. Ya al otro lado del collado sólo resta bajar al refu casi sin posibilidad de pérdida. En todo momento llevamos dos piolets y dos pares de crampones, no llegaron a salir de la mochila. Si no los hubiéramos llevado, seguro que habría el doble de nieve. Fotos, apenas hice porque el escalador siempre aparecía en sombra y detrás la luz que quema el fondo y/o oscurece al protagonista. Excepción de las cordadas que venían detrás, a los que sorprendí en la cima de la Aiguille Lamathe y con resultados aceptables. Este tipo de itinerarios entraría dentro de los que yo (para mi) llamo “viajes”. Un viaje es un itinerario, normalmente largo, a veces difícil a veces no tanto, pero con bastante compromiso. Esto vendría a ser lo mismo que: “si te quieres bajar vas a tener problemas, o sea que la bajada más segura pasa por la cima”. Entran casi todas las de Montrebei, Ordesa y algunas clásicas pirenaicas. Por citar algunos lugares que conozco. Evidentemente una vía recta con todas las reuniones equipadas con chapas ya no es viaje. La sensación interior que produce es una mezcla de ansiedad, ganas de llegar arriba lo antes posible y placer interno viendo que las cosas van saliendo bien. En caso de mal tiempo o problemas, es un marronazo asegurado. Está bien ir haciendo este tipo de rutas de tanto en tanto, pero siempre creo que no debe ser muy bueno para la cabeza, así que creo que es mejor que haya de todo y elegir en cada momento lo que más te convenga. Y ya paro de decir tonterías.

1 comentario:

  1. Gran clásica Luichy . Muy bonita , la escalamos hace años con macutos y material de vivac como primera parte de trés , Arista Noroccidental, la Cresta de Costerillou y las Crestas del Diablo , una cabalgada reálmente fantástica y larga , muy larga . El problema es el agua que nos obligó a tirarnos a la vuelta barrada antes de concluir con una desidratación ya importante. Creo que está encadenada en el día por algún fiera . Slds

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