miércoles, 9 de septiembre de 2015

MIDI D'OSSAU - SUD-EST DIRECTE

Otra noche de medio nervios. Vivac con viento y a ratos amenazado por la fiesta de los niños de la ffme de festival nocturno. A las 5,30 vuelve a sonar el desper. Ya me estoy hasta acostumbrando a estos horarios. Esta vez vamos hacia uno de mis huesos, la Sureste Directa, un pedazo de muro vertical de 500 metros y dónde casi todo el mundo sale fino. Una vía difícil y sostenida (para los no lolos). Ya le hice un intento con Yaye y Roger hace unos años, pero nos llovió en la R2. O sea que el inicio me lo conozco, lo cual no sirve de mucho porque me parece más chungo de lo que lo recordaba, y lo recordaba bastante chungo. Le sigue una sección más fácil, con cierta fama de perdedora, pero lo pillamos todo a la primera gracias a las 4 reseñas diferentes que llevamos. Luego ya casi no hay pérdida posible., salvo algunas pequeñas dudas esporádicas. Hasta la base del gran diedro no es nada del otro mundo, casi hasta fea, diría yo. A partir de aquí todo cambia, el itinerario es mucho más vertical, difícil sostenido y magnífico. Siempre sobre roca excelente y limpia, nos brinda una escalada atlética y continua en 6b/b. Los pasos por encima de esto los hacemos con ayudas artificiales. Encontramos bastantes tramos obligados y dónde hay que dar el callo, voy pillando a discreción y me cuesta más de lo debido, no creo que tenga la forma suficiente que exige este itinerario y me supera por momentos. Héctor me soluciona la papeleta en alguna ocasión en que la cabeza no acaba de centrarse para hacer un paso obligado. De segundo me maldigo viendo que era mucho más fácil de lo que parecía, lo de siempre. Al final terminamos con el horario justo para llegar a la grande railliere de día. Nos ha parecido una vía preciosa y mucho más difícil de lo que se desprende de la reseña. Abajo muy poco equipada, arriba ya hay más clavos (menos mal), algún grado estratosférico y otros no. Recomendable al 100%, pero cuanto más sueltos vallamos, más las disfrutaremos. Alucinamos en la reunión sobre el largo difícil del diedro central imaginando allí debajo a Serge Casteran sin cuerdas, increíble. Y aún más increíble si tenemos en cuenta que enlazó en la misma jornada y también sin cuerdas esta vía, el Pilier Sud y el Embarradere. Lo mismo para los Ravier con el material que llevaban, admirable. Dudamos entre los rápeles y las viras (que me juré no volver a recorrer más). Como vamos justos de tiempo elegimos (sin mucho convencimiento por mi parte) las viras. Si se engancha la cuerda en un solo rápel pillamos fijo. Las han equipado con fitas, clavos, y cordinos en puentes y sabinas, por lo que ahora son más rápidas y fáciles de seguir. A pesar de que han mejorado bastante, tampoco terminan de convencerme. A las 9 y poco llegamos al refu, arreglamos, reponemos y continuamos hacia el coche. Llegamos a las 11. Han sido 15,30 h seguidas de actividad. Nos hacemos un risoto con funguis de sobre y caemos rendidos. Al día siguiente queríamos hacer algo tranquilo, pero ni eso. VVB.

lunes, 7 de septiembre de 2015

MIDI D'OSSAU - FLIPP MATINAL

Volviendo del Vignemale me llama Héctor. Que estrés, total que al final quedamos para irnos al día siguiente hacia el Midi d’Ossau, siguiendo la tradición de la visita anual. La meteo la van cambiando y nosotros nos vamos amoldando a lo que hay. El primer día pensábamos hacer la chunga, pero al final queda para el segundo. Llegamos al Portalet a la 11 de la noche y nos ponemos a dormir dónde no se puede, pero casi no se cabe. Al día siguiente nos levantamos y subimos hacia el refu de Pombie. Aquello estaba abarrotado de gente, como nunca lo había visto. Finde de agosto con buen tiempo, además había una reunión de grupos de jóvenes alpinistas del Pirineo (de la federación Francesa) que ya eran como 70, escalando por todas partes. Ponemos rumbo hacia una corta para escalar relajados de horario ese día: la Flipp Matinal. Raramente, tenemos una cordada de escaladores ingleses delante nuestro. La chica se la curra toda de primera y tiene problemas en el primer largo con su mochila. Al final opta por quitársela y llevarla colgando. No se si es un buen sistema pero se lo curra en rot punkt, ojo. Al lado también nos acompañan Félix y Laia. La parte de abajo recorre buenas fisuras en bavaresa y algún empotre, después unas travesías, más bavaresas y un placote de quitar el hipo. Finalmente por terreno mucho más fácil, pero bonito, terminamos en las Virettes. Mucha gente la hace enlazando los dos primeros largos con la Directísima Sur, así queda una muy buena alternativa en línea recta y toda por fisuras de dificultad homogénea (salvo el paso chungo del L1) y de gran belleza. Pero la verdad es que toda ella no desmerece en absoluto y las placas de arriba no son nada fáciles. Imagino la incerteza de abrirlas sin llevar spits y con el intríngulis de a saber que te encuentras y si no te metes en un callejon sin salida, con salida por los aires. Un largo no expo pero si obligado y que te hace escalar de valiente además de tener que interpretarlo correctamente para no errar en el recorrido. Buenísima y muy gratificante. Un bonito recuerdo hacia Michel Fabro, desaparecido no hace mucho tiempo y que nos dejó joyas como esta. De lo mejor que he escalado en el Ossau VVB, con Héctor. Llegados al refu nos espera un pica-pica en la calle y preparado para la reunión de la ffme. Pillamos todos y nos ponemos las botas, buenísimo, y después de escalar más. Mención aparte para el ponche, a modo de zumo de melocotón pero con pelotazo.

sábado, 5 de septiembre de 2015

PETIT VIGNEMALE - ESPOLÓN NOROESTE

Está todo estudiado de antemano. Durmiendo en Baysellance te aseguras llegar a una hora más prudente al refu y te ahorra una buena bajada esa misma jornada. Además, desde aquí y tras una breve subidilla, alcanzamos, en bajada, el pié de nuestro siguiente objetivo en poco más de 30 minutos. El Espolón Cornelius (o Noroeste) del Petit Vignemale. Se trata de un tumbado y bonito espolón con buena roca y situado en el extremo izquierdo del macizo (visto desde Oulettes). Otra gran clásica de la cadena y mucho más corta y fácil que la Pique Longue. Tras un breve momento de tensión en el mini-glaciar de pie de vía, disfrutamos de lo lindo en esta bonita vía que recorre primero la parte izquierda del espolón y continúa después por el mismo filo. Sucediéndose unos largos muy bonitos y que no exceden del IV o IV+, pero que conviene no menospreciar y tener en cuenta dónde estamos. El final de la vía si que desmerece y tras la fácil cresta final, nos viene una canal y/o espolón de roca suelta y que hacemos ya sin cuerda, aquí la roca es bastante malucha. Aunque siguiendo por la canal de la derecha se ve un poco más difícil (IV) pero con buena roca. Llegamos a la cima y se olvidan estos pequeños inconvenientes. Ese mismo día los caracoles estaban en el puntuable Pitón Carre, no los vimos pero cruzamos nuestros destinos sin saberlo. Descenso chollo, por camino y sin nieve. Eso si, ese día ya nos toca continuar hasta Oulettes y Pont d’Espagne, las rodillas nos hubieran agradecido muy mucho el no haberlo hecho. El día siguiente será de lo más tranquilo y relajado, nada de nada de nada. Con Porta. VVB.

jueves, 3 de septiembre de 2015

PIQUE LONGUE - NORTE CLÁSICA

A las 5 de la mañana suena el despertador, aunque la verdad es que no he dormido mucho gracias a los nervios y a no quitarme de la cabeza lo que nos toca hoy. La impresionante cara norte del Vignemale, la pared más alta de los Pirineos, se extiende ante nuestras jetas. Ayer vimos una cordada con los prismáticos que a las ocho de la noche estaban aún en la Arista de Gaube (a las 9 ya es de noche). Alas cinco de la mañana llegaban de nuevo a sus tiendas. O sea que toda la noche pateando y buscando la ruta correcta. Uf, peor me lo pones. Nos encarrilamos hacia el glaciar, con los frontales y sin ver mas de lo que estos te permiten. Seguimos a otras lucecillas ante nosotros y llegamos al punto deseado. A mi esto del alpinismo no me gusta ni lo más mínimo, demasiada tensión, demasiada incertidumbre y demasiado hielo. El glaciar está duro como una piedra y Porta me hecha una mano providencial. Además no llevo ni piolet, por aligerar gramos. Llegamos a la temible (sobre todo por mi) rimaya. Unos franceses pasan nosecomo y unos Navarros se quedan antes y suben por una variante de entrada. Porta sale disparado hacia el inicio de la vía, haciendo ramonage entre la pared y el hielo. Se tensa la cuerda y me toca, copón, no lo paso muy bien, pero lo paso. Menos mal que el hielo hace tafonis y voy pillando agujeros que me ayudan en el ramonage. Eso si, sin guantes. Milagrosamente el pie de vía hace repisilla y es perfecto para prepararse y cambiarse sin dramas ni temor a que el glaciar se engulla tu juego de aliens y los gatos. Los primeros largos (posible en uno) son un poco dramáticos (para mi bastante), en frío, difíciles, expuestos y con mochila, buf. Después la cosa suaviza bastante, pero no regalan, si tenemos en cuenta dónde estamos y todo lo que nos queda por delante. Uno tras otro se suceden los más de veinte largos (largos) hasta completar los 1000 metros de vía. La tensión es constante (para mi) debido a lo sombrío, la roca rara, lo expo, el temor a otra noche del loro, las piedras que caen solas y las que tiran los de adelante. Poco a poco se van sucediendo lugares conocidos por todos y que aparecen en todas las reseñas y crónicas sobre la vía: la Veta de Ofita, la Arista Intermedia, los Esquistos y (por fin) la Arista de Gaube. A partir de los Esquistos ya comienzo a relajarme y disfrutar de la escalada y el lugar. En la Arista de Gaube ya me lo paso bomba con la cercanía de la cima, el correcto horario y el ambientazo que nos envuelve. La llegada a la cima es toda una fiesta y el cumplimiento de un sueño que acompaña a cualquier escalador que frecuente los Pirineos, una pequeña/gran cuenta pendiente, un pequeño/gran reto. La bajada era otro de los problemas que me planteaba y ya me había hecho mis monstruos particulares: un terrible glacial lleno de grietas insondables dispuestas a engullirte al menor descuido. Menos mal que llevaba al Porta de bergfürer glacial. Al final nada, super fácil y no usamos ni los crampones, puesto que de darle el sol estaba medio blando, menos un cachito al final pero que negociamos convenientemente. Las cuevas de Rusell, que tanta ilusión me hacía visitar, las descubrí demasiado tarde, demasiado a la izquierda y demasiado altas (el descenso del glacial las ha elevado excesivamente y no se llega). A las 6 de la tarde estamos en el pequeño y repleto refugio de Baysellance, dónde pasaremos la noche. Ha sido una jornada tensa pero inolvidable. Una última consideración sobre los grados: III, lo que se dice III no vimos casi ninguno. La cosa iría desde IV a V, con algún V+ en la entrada. Como detalle muy gracioso, en uno de los pretendidos IV de la parte media/sup había un clavo con un cordino largo a modo de pedal colgando… VVB.

miércoles, 2 de septiembre de 2015

EL PELADET - ESCURÇÓ

Pleno Agosto. Dan lluvia en el Piri y que se aguanta en el Montsec, aunque nublado. Con Nacho y Sidi quedamos para una pequeña incursión a Montrebei, dónde hay demasiadas cuentas pendientes. A última hora cambian la previsión y coinciden todos los canales en lluvia al medio día, hasta los más optimistas. Cambio de valle y ponemos rumbo a Terradets. Enfilamos el tremendo cuestón del Peladet en dirección a la vía de l’Escurçó, recientemente reequipada. Esta me había llamado la atención desde su apertura y me hacía cierto tilín. Su reequipamiento ejercía una llamada tipo moscas a la miel. La verdad es que a mi me gustó bastante, no tanto a mis compas, pero esto es así. Dos largos iniciales de roca intachable, típica del Peladet, uno cutre cutre y dos de aquella manera pero bien, salvo una tibada clave en bavaresa sobre una laja demasiado sospechosa (dónde además va el friend). Creo que es una buena vía dónde hay que escalar y no regalan nada. Equipada con clavos, no siempre buenos ni mucho menos y con su factorcillo psicológico, aunque humano. El artificial sale en libre fijo. Personalmente el largo que más me costó fue el primero, con diferencia. Será porque me tocó a mi, porque me cogí el paso por dónde no era, porque iba frío, porque soy pequeñajo y porque me daban miedo los clavitos medio clavados…. El caso es que todas las roles está con una instalación de 3 paraboles del 12 inox y con anillas de rápel. Pero llegas a la cima y res de res. Los del tiempo lo clavan y a medio día comienza a llover, primero tímidamente y después bastante más a saco. No vemos claro rapelar de aquí y bajamos en busca de la Desctellos. El terreno te lleva para el lado contrario y acabamos en la infernal bajada directa. La verdad es que lloviendo tampoco incita a meterse otra vez en la pared y rapelar. Primero matojos jabalinescos, después pedreras de rocas gordas infernales, cada tres pasos al suelo. Finalmente tres rápeles de árboles con caída de piedras, uno de matojillo para la rampa final y otro para llegar a la carreta. Total 2 horas under de rain, ahora ya sin compasión de gotas gordas, rayos, truenos y centellas. Llegamos al coche como recién salidos de la piscina. El vivac de la Forcanada todavía está demasiado fresco, es la última vía larga que hicimos, y ahora esto para rematar. Al final habrá que dedicarse sólo a la deportiva light, que ya no tenemos edad. Para las posibles bajadas, consultar la reseña.