Fisuras en calcáreo
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De Suïssa a Terol, equipades o netes, les fissures són, probablement, el
camí més natural i evident per pujar parets.
Mos criden l'atenció, exigeixen tè...
Hace 1 semana


















Planto la tienda en una buena explanada de tierra y hierba y, por fin, esta noche duermo largo y tendido.
Casi dos horas de pateo nos dejan al inicio del plato fuerte de esta salida.
Estamos en la Serra del Cadí, Toda una serie de grandes paredes norte perfectamente alineadas y visibles desde la carretera que nos conduce al paraíso por la parte de atrás.
Lugar totalmente desconocido para ambos y una gran cuenta pendiente a título personal. La espera ha valido la pena. Fría sucesión rectilínea de fisuras, cortada únicamente por una zona central fácil y suelta. La vía es una verdadera maravilla y la mejor que he escalado en mucho tiempo. Cada largo te reserva su particular sorpresita y unas excelentes fisuras de todas las medidas aguardan manos, dedos y cuerpo entero si hace falta. Verticalidad, ambiente, roca y clavos malos. Sacamos fuego a los friends y al llegar arriba sólo nos resta una explosión de emociones y una suprema admiración para Joan y Heinz quienes realizaron esta potente escalada nada menos que en 1959.
Muy al contrario de lo que he leído, encuentro la vía muchísimo más técnica que no atlética, lo que le va perfecto a mi muñeca y sale toda en libre (no es 6c ni por asomo).
Totalmente recomendable e imprescindible para los habituales de las paredes Catalanas.
VVB.
Nos mudamos, vuelvo a plantar la tienda y por la noche cae gran tormentín, cala algo, el doble techo sale por los aires y queda pillado únicamente por una piqueta salvadora. Al día siguiente la previsión es mala. En la aproximación nos liamos por las pistas, el cielo está amenazante y Juan Luis se marcha hoy para Madrid. Total que decidimos dejarlo para otra ocasión y nos largamos a por unos huevos fritos con jamón. Ya vendrán tempos mejores. Al final no cae ni una gota.









Como no llueve y hace un pelín de aire, a pesar de que ya da el sol, decidimos darle a la vecina Aresta Idil.lica.
Estéticamente y vista desde enfrente se ve una virguería. Sobe el terreno lo es, aunque la roca no es tan buena como en su vecina, tampoco está tan mal. Es un punto más difícil y los seguros también tienen un punto más de alegría, o que te hace escalar más despacio y concentrado en lo que estás haciendo para no fallar la jugada.
Tras un último tramo sencillo pero algo cardíaco por la ausencia total de seguros y la dudosa calidad de la roca, llegamos a la cima de la aguja. Un primer rápel nos deja en un pequeño collado y la instalación del segundo. Aquí es dónde viene el plato fuerte del día. El gran y famoso rápel volado por encima del gigantesco triple puente. Irrepetible e imprescindible para cualquier alma sensible que guste de deambular por lugares harto curiosos (creo que me parezco a alguien).
El resto de la bajada, se asemeja más a un descenso de barranco seco. Le siguen un montón de rápeles muy incómodos y no reflejados en la reseña. Creo que tardamos más tiempo en estos que en la vía, pero es lo que hay.
Personalmente, creo que la guinda del pastel, hubiese sido, ras el gran rápel del tri-puente, remontar al collado y escalar el espolón de la siguiente aguja. Primero por un mundo irreal, bajo los techo-puentes y después por una sencilla y estética arista, llegando así a la cima del macizo. Ganaríamos en metros y estética y nos ahorraríamos el rollo de bajada por la canal ingrata, pudiendo hacerlo por el cómodo camino normal. Ahí queda, por si alguien se anima.
VVB.



















La idea inicial, con Juan Luis, era hacer un recorrido por la zona de Espingo y pasarnos unos días embruteciéndonos (un poco más) en la alta montaña. Pero este verano no es verano ni es nada, demasiado mal tiempo, así que en cuanto llega de Madrid, ultimamos la meteo y nos adaptamos a lo más sensato: El Alt Urgell es un buen objetivo.
La cara oeste del Pic de Narieda es una buena y frecuentada alternativa para las mañanitas veraniegas. Cuenta con un montón de posibilidades de varios niveles y es relativamente bastante frecuentada en estos meses calurosos. Ya tenía la Banda del Tako, la Xelo y alguna de las cortas equipadas, pero siempre me había llamado la vía del Nifo. Una de las primeras abiertas en esta visible pared camino del paraíso fiscal y que siempre nos mirábamos cuando subíamos a depositar los bisllets.
Vamos a ella, con la única condición de hacerla entera. Yo ya intuyo (medio-sé) lo que hay arriba, pero Juan-lu va un poco engañado.
En el aparcamiento encontramos a Bonati, Armando y Ramón que van a la misma vía-parte inf.
Hasta la repisa es un continuo disfrute de 4 estrellas. Un diedro con varios largos en bavaresa y posibilidad de coserlo a saco nos dejan rápidamente en el gran bosque intermedio. La reseña del Parce pone 100 metros, así a ojo tardamos 15’. O sea que las medidas no cuadran.
La parte superior es otro mundo. A pesar de tener tramos con roca muy buena y bastante interesantes, tiene otros con exceso de hierba, roca a estudiar y está totalmente desequipada, salvo los dos buriles de salida. El inicio transcurre por terreno indefinido y dónde dudas casi en todo momento de si vas bien (supongo que la reseña ayudará. Aquí creo que Parce se olvidó un largo…). Luego ya se encarrila por la canal-diedro y acabas encontrando, casi milagrosamente y cuando empezabas a dudar de todo, los famoso dos buriles. Este último largo me ha parecido bastante entretenido y difícil, la clave del itinerario. En esta segunda parte, la escalada es mucho más lenta y es evidente que apenas se repite.
Creo que si se dejasen unos cuantos cordinos en sabinas para marcar, así como algunos clavos estratégicos, se repetiría con más asiduidad y podría convertirse en clásica entera (ahora sólo lo es abajo).
Personalmente me gustó llegar hasta arriba, a pesar de que es como es. A mi compa ni lo más mínimo y si le llevo a otra de estas podemos acabar mal.
Abrir vías y dejarlas medianamente equipadas requiere de bastante material. Este no resulta nada barato, especialmente los clavos. En grandes paredes lo correcto es aprovechar las posibilidades naturales que nos ofrece la roca y no colocar expansiones junto a fisuras. La colocación de fisureros o friends medianamente fiables no siempre es posible y entonces los clavos ocupan su lugar.
Si tienes algunos (o muchos) clavos del tipo que sean: planos, v, u, grandes, pequeños, escarpias, viejos, nuevos, muy viejos (todo sirve) que no uses (ni vayas a usar) y quieres donarlos. Nosotros les encontraremos su lugar en la pared.
Muchas gracias por tu colaboración.
Mail de contacto : luichy@lanochedelloro.es