











En Cierp-Gaud, Pirieo Francés.




Ya había pasado unas cuantas veces por aquí y cada vez debía parar para contemplar el gran potencial rocoso de la zona, inexplicablemente virgen aún. De entre todos los motivos atrayentes, uno sobresalía con fuerza: la gran placa, rayada por diversas fisuras, y denominada Roca Blanca. Ninguna referencia a vías abiertas por la zona, salvo algunos itinerarios deportivos de Miquel Balanco que aparecen en su guía: “Roques, parets i agulles de l’Alt Urgell”. Después ví que si que aparece una vía de esta pared, el Esperó-net, abierta por el mismo Blanco y totalmente desequipada.
Nuestro objetivo era llegar al vistoso espolón rallado en su totalidad por un diedro casi perfecto, para no caminar demasiado, queríamos aprovechar todos los contrafuertes de la parte inferior-derecha. Sin ambiente alguno pero con buena roca, y así lo hicimos.
Todo marchó sobre ruedas hasta que encontramos, a mitad del L5, unos spits. Mirando y remirando, aparentemente, procedían de una vira y un diedro de la izquierda y finalizaban a mitad del siguiente largo, a juzgar por que se acababa todo rastro y por la cantidad de piedra suelta y fisuras sin limpiar que encontramos.
En resumen: una escalada variada que aprovecha todos los metros disponibles de roca y orientada al sur.
Las posibilidades para abrir vías tanto deportivas como de varios largos, son grandes.
-Acceso: desde Tremp a Isona y por la carretera que se dirige hacia Coll de Nargó. Poco antes de llegar a la pequeña población de Boixols, ya vemos a la izquierda varias líneas de paredes que bajan hasta la carretera. Únicamente existe una pequeña plaza de aparcamiento, a la izquierda, para un par de coches. Remontar la carretera hasta que el talud nos permite subir monte arriba y en dirección a la pared. Sin camino pero por terreno despejado (15’).
-Descenso: tres rápeles por la vía y a pie hasta la carretera (evidente). Parece ser que es posible bajar caminando por la derecha, después destrepando (ojo) hasta R4, desde dónde efectuamos el último rápel de 60 m por una s placas muy tumbadas y a pie hasta la carretera.











Siempre es un placer presentar una nueva zona. Esta vez creo que, aunque no es muy grande, si que es de lo mejor que tenemos por aquí en materia de caliza pinchosa y al sol. Muy buenas vías que a veces superan los 40 metros y con roca excelente en un lugar tranquilo y relajado, lejos de los constantes ruidos que suelen rodear a las grandes ciudades. Debe llevar unos 3 años en funcionamiento, pero quería tenerla rematada y hace bien poco colocamos las últimas dos chapas de una variante que coincide con el itinerario más bonito de toda la pared: el número de la bestia.
Respecto a los grados, aún se están consolidando y ajustando preguntando diversas opiniones. Tomároslo con calma.
Si hacemos los tramos de arriba, muy atentos a la longitud de la cuerda en el descuelgue, no todas pasan por la reunión intermedia.
En las imágenes aparecen: Rubén, Paula, Sidi y Josiño.
Abrir vías y dejarlas medianamente equipadas requiere de bastante material. Este no resulta nada barato, especialmente los clavos. En grandes paredes lo correcto es aprovechar las posibilidades naturales que nos ofrece la roca y no colocar expansiones junto a fisuras. La colocación de fisureros o friends medianamente fiables no siempre es posible y entonces los clavos ocupan su lugar.
Si tienes algunos (o muchos) clavos del tipo que sean: planos, v, u, grandes, pequeños, escarpias, viejos, nuevos, muy viejos (todo sirve) que no uses (ni vayas a usar) y quieres donarlos. Nosotros les encontraremos su lugar en la pared.
Muchas gracias por tu colaboración.
Mail de contacto : luichy@lanochedelloro.es