miércoles, 30 de septiembre de 2026

MURAILLE DE CAP DE LONG - COUSINS COUSINES



El siguiente día los cuerpos no están para mucho ajetreo. Yo voy de lado, Jordi a dormido fatal y va zombi y Xavier está también cansado y dolorido del golpe. Este último decide quedarse a leer en el coche. Nosotros vamos con dos opciones a la Muraille de Cap de Long. La primera está mojada y la segunda con gente, pero da igual, iremos a esa.

El primer largo ya es buenísimo con una calidad de roca increíble. Le digo a Jordi: “ves, esto es lo que esperaba encontrarme ayer”. Toda la vía es muy buena, sencilla pero muy bonita y de dificultades homogéneas, aunque con recorrido un poco sinuoso pero que consigue colarse y encontrar su camino.

Los seguros están cerca, pero curiosamente el paso mas difícil de la vía es obligado, prueba de ello es el reluciente maillón que cuelga de la chapa. De hecho por la tarde, desde el bar, vimos una cordada abandonar justo en ese punto.

Arriba existe la opción de subir recto por una variante de 6c, que estoy cansado, lo pienso un rato pero al final me decido por continuar con el reposo activo en busca de Tout Inox.

Rapelamos entre varias cordadas, gran ambiente y vida social garantizada en este tramo de pared y esta época del año. Increíble la cantidad de gente que hay por aquí en Agosto, hacía años que no venía(nunca estuve en este mes) pero no daba crédito a tana gente.

Bajamos al coche, Jordi busca las llaves y no hay llaves. Vuelve al pie de la vía y no hay llaves. Al final coge una piedra y revienta el cristal.

Tampoco están dentro. Ya está liada.

Menos mal que tenemos otro vehículo y una vía de escape.

Tras un rato a ver como se soluciona, parece que lo arregla con el seguro y Xavi y yo marchamos, todo parece encarrilado.

Llegando a casa le envío un guasap para preguntarle y me confirma que todo bien, que ya ha venido la grúa y están  bajando. Perfecto pues.

A la mañana siguiente recibo un guasap de Jordi, que al final fueron pasando las horas, encerraron el coche en un taller, en Francia, que no se aclaró con el del seguro y este pasaba de el. Acabó por enviarlo a la mierda. Esto equivale a que estaba a las tantas de la noche en un pequeño pueblo del Pirineo Francés, sin saco de dormir y a las 11 de la noche. Como la ley de Murphy es infalible, comenzó a llover y la noche del loro actuó implacablemente.

Desayuno y cojo el coche para volver a Sarrancolín y rescatarle.


 

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