jueves, 15 de septiembre de 2016

PALA SARRAHÈRA - MUKI













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La Pala Sarrahèra es una de aquellas montañas que ves veces y veces y veces. Tantas como pasas por el Túnel de Vielha, o sea muchas.

Demasiadas como para ignorarla. Siempre había pensado en abrir una vía por sus placas de buena apariencia, cada vez que pasaba.

Incluso hace muchos años realicé un pateo hasta su base para comprobar la buena calidad de la roca.

Como yo, había otros muchos: por un lado Maria Antonia Simó y Ferran Abella quienes establecieron la primera vía a la pared norte, siguiendo una ralla verde, bien por el interior, bien por los lados. Lastimosamente arriba la roca aparece muy descompuesta y estropea un poco, bastante, la ascensión.

Después la pared ha tenido varias tentativas de nuevas aperturas pero, las que yo conozco, han acabado infructuosamente frenadas por las placas compactas y sin posibilidad de asegurarse con clavos o friends.

Por otro lado en invierno la pared cambia totalmente de aspecto, su orientación norte y lo tumbado de la vertiente hacen que se acumule gran cantidad de nieve e hielo, tapizando ocasionalmente la pared por completo y dándole un aspecto irreal y gigantesco.

Varias son las ascensiones con piolet y crampones que se han realizado de forma integral en toda su longitud.

El colmo de los colmos es bajarla esquiando, también se ha hecho, con un solo rápel y esperando pacientemente las condiciones ideales.

Un buen día hablando con Jordi Escales coincidimos en el deseo implacable de subir por el medio de sus placas grises. Con Jordi cuesta quedar, pero al final lo conseguimos. El objetivo era conseguir una vía lo más limpia posible y, si podíamos, semiequipada y rapidita.

El primer problema era el equipamiento: a la visa de como se pone la pared en invierno, se intuye que baja la avalancha de golpe en forma de gran masa de nieve e hielo que se arrastra por la pared. Tal y como están diseñadas la mayoría de chapas hoy en día, ya las veía todas aplastadas al primer invierno. Así que me puse a investigar diversas posibilidades, alguna bastante curiosa.

Al final, de manera casual, J. Olmo nos comentó la posibilidad de usar unas chapas artesanales de un conocido suyo y que se podían colocar un poco más en vertical de lo normal para lograr que cortasen la nieve.

Dicho y hecho, muchas gracias al Comando Muki, la vía quedó dedicada a ellos.

Las que pudimos las colocamos debajo de pequeños techitos o desplomes para minimizar el efecto de la avalancha y el resto giradas a la vertical, a ver si hay suerte. Todo en inoxidable. Comenzamos la vía en el punto más bajo de la pared, siguiendo placas y más placas, con algún pequeño diedrín y algún tramo más tieso. La tónica es de adhsica.

﷽﷽﷽﷽e convertirse en clnsi que rompen con la calidad inicial, alida directa que se ve bastand¡te tiesa y de mala roca, decerencia y pequeñas regletas, con buena roca y alguna laja inestable, para darle color y no quitarle la atención que necesita una gran pared.

Esa jornada ya la planteamos como de inspección a ver que tal. Tras 7 tiradas y un trozo, la mayoría muy largos, comprobamos que a duras penas habíamos llegado a la mitad del recorrido. La cima se veía aún muuuuy lejos.

Rapelamos y quedamos para otro día. Esta vez viene también César, así será más divertida la espera en las reuniones y más suave el transporte de material.

Salimos del coche aún de noche, perfeccionamos un poco la aproximación, por un lugar algo más largo pero también más cómodo y comenzamos la escalada.

Subimos por los largos ya conocidos, con algún pequeño arreglo y un cambio de itinerario en el L4. Llegados al último punto alcanzado, continúo disparado como un cohete hacia arriba, ganando metros y metros a la pared.

Los largos se suceden de forma rápida y directa, la vía está quedando muy bonita y homogénea, buscando siempre un itinerario equilibrado entre roca e hierba y con dificultades razonables, lo que te obliga a abrir bien los ojos y afinar el olfato.

Llegados a la R13, inicio un largo en diagonal a la izquierda, la roca deja de ser buena y aparecen más lajas sueltas de las deseadas. Toma el relevo Jordi y asciende por un diedro difícil. Su parte izquierda es de muy buena calidad pero la derecha no. Finalmente continúo por el L15 medio cutre y con salida por zona pedregal, evito un final directo que se ve bastante tieso y de mala roca, decantándome mucho hacia la izquierda en busca del terreno fácil y con mejor piedra.

Lástima de estos tres largos rotos que rompen con la calidad inicial, aún así creemos que es una buena ascensión y que puede convertirse en clásica.

El próximo año espero volver y rectificar la salida más a la izquierda, haciendo una variante en placa de buena roca y quedando únicamente un largo roto.

El conjunto es una larga ascensión que culmina en una buena cima y con una aproximación y descenso nada desdeñables, por lo tanto prever una larga jornada con anticiclón asegurado.

El descenso era otro de los interrogantes, no teníamos casi ninguna información, sólo algunas fotos y el google hearth. Tener mucho cuidado en las pendientes de hierba del principio de la canal, son muy inclinadas y una caída no se detendría hasta muchos metros más abajo. De todas formas, yendo tranquilos y asegurando el paso, no debiera haber problemas. Mojado debe ser muy peligroso, preferir entonces los rápeles, aunque no los conozco.

Llegamos al coche de noche.



DATOS TÉCNICOS.

-VÍA MUKI 820 m 6b+ (6a oblig) C/S3 ***

-Material: friends nº 0,0 al 4 (5 útil para el L14)

-x grabada al inicio. Semiequipada con paraboles + 2 por reunión, salvo en la cima.

-Aproximación: nosotros la hicimos por la cabaña deth pontet (ideal para dormir, cuidarla). Se llega por una pista de 4x4 o a pie en 30’. Aparcamos cerca del desvío, en la pista que parte de la boca norte del túnel de Vielha.

Seguir por el GR y cuando este gira a la derecha, nosotros vamos a la izquierda. Subir a un collado y atravesar hasta la base de la pare. También podemos ascender hasta el collado que separa la Pala del Tuc d’Emnes y atravesar a la izquierda. Bajar hasta pie de vía. En ambos casos contar con 1,30 h desde la cabaña.

-Descenso: destrepar la arista hacia el sur (II muy roto). Sortear unos gendarmes y por una pequeña brecha pasamos ala derecha. Seguir la evidencia hacia la canal central y más visible. Tras un corto destrepe llegaremos a dicha canal, situada un poco más abajo del collado mas marcado. Ahora solo nos queda descender por las pendientes herbosas y muy tiesas. Cuidado aquí, y peligroso si esta mojado. Entonces hay unos rapeles mas a la derecha (pero yo no los conozco).

Llegaremos a una suave pedrera y al collado entre el Tuc d’Hemnes y la Pala, dónde podemos haber dejado antes la mochila.

ATENCIÓN: HASTA NUEVO AVISO ES MEJOR QUE NADIE VAYA A ESCALAR ESTA VÍA. TENEMOS QUE CAMBIAR TODAS LAS CHAPAS YA QUE SE LES HA OBSERVADO UN DEFECTO EN EL PLEGADO, POR SEGURIDAD ES MEJOR ESPERAR HASTA QUE SE HAYAN CAMBIADO.


1 comentario:

  1. Si no tienes con quién a esta me engañas el próximo verano para abrir la variante cuando esté por el valle.
    Saludos, uno que conoces de Zaragoza que veranea por allí, con eso ya me identificas.

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