sábado, 13 de agosto de 2016

AGUJA DE BACHIMAÑA - ESPOLÓN EDU







 
Al fin llegamos definitivamente al pie del último objeto de deseo: la Aguja de Bachimaña. Esta la escalaremos por el Espolón Edu, entrando por la variante que equipó el Sendero Límite hace poco tiempo y que le añade cierta longitud e interés.
Comenzamos por unos vagos diedros que nos terminan dejando en una pequeña brecha, aquí nos unimos a la Edu versión original. A partir de ahora la vía resigue un perfecto filo de espolón aéreo y sumamente estético, itinerario precioso y en un ambiente espectacular. Nunca supera el IV o IV+ y se encuentra bastante equipado…rústicamente, con puentes de roca y algún clavo, así como un par de paraboles por reunión.
En la cima un apretón de manos sella esta primera ascensión juntos y el final de la fiesta. Que no es más que una bonita actividad sin ningún compromiso.
En esta si que necesitaremos algún friend para completar el equipamiento.
Iniciamos el descenso y a las 4 ya estamos saboreando unos cervezones en la Casa de Piedra.

jueves, 11 de agosto de 2016

PALESTRAS DE BACHIMAÑA- ESPOLÓN DE LAS PLACAS



Tras dormir 4 o 5 horas me levanto medio grogis y voy hacia la Casa de Piedra. Delante he quedado con Luis Royo, uno de los autores de las vías y con quien he tenido la suerte de poder quedar hoy y terminar las dos vías que me faltan para la Fiesta Mayor.
Como no llevamos peso, subimos para arriba escopeteados y llegamos rápidamente al refu. A 10’ o 15’ encontramos el primer objetivo: Las Palestras y su vía de las Placas.
Itinerario estético, en la línea de las anteriores, pero con un par de pasos más finitos y que le darían el 6a. Divertido y rápido. Una buena excusa para andar menos y escalar más.

martes, 9 de agosto de 2016

PARED DE LA CASCADA DE BACHIMAÑA - ESPOLÓN DEL PINO






Ya en el gr nos mezclamos con el mogollón de gente que asciende hacia los lagos y nos dejamos llevar hacia arriba. La Pared de la Cascada, situada a la derecha del camino y bajo el refugio, es claramente visible e inconfundible gracias al río que desciende por su centro.
Diversas vías la recorren y observamos una cordada ya bien arriba, en la vía del Diedro.
Nuestro objetivo es uno de los itinerarios más sencillos: el Espolón del Pino, característico por el pedazo de pinazo situado en su mitad. La calidad de la roca es impresionante y, personalmente, es la vía que mas me ha gustado del conjunto.
Se inicia por un espolón perfecto y continúa enlazando resaltes por los lugares más evidentes y asequibles. La roca está muy erosionada y el granito nos ofrece en todo momento buenas presas con canto y formas poco habituales en este tipo de roca.
Seguro que vuelvo a hacer algunas vías más a esta pared.
A 10’ del final de la vía tenemos el refugio de Bachimaña, por aquí dejamos la mochila con el material durante un par de días.
En un mapa del refu veo que hay otro camino diferente que baja al valle, decidimos bajar por el, aunque resulta mucho más largo y un poco más entretenido de lo previsto. Al final va por encima de una tubería, lo que le da un toque de originalidad y unas vistas muy buenas sobre la aberración de Panticosa.
Al día siguiente el viento nos persuade para no ir al Anayet y buscamos un plan B más corto y a resguardo del aire.
Por la noche nos deleitamos con la voz y músicos de Duquende y el remember de Ketama y Toumani Diabate.

PAREDES DEL BOZUELO - ARISTA MOWLI



A siguiente día remontamos el bonito gr hacia Bachimaña. Recuperamos la mochila con el material y continuamos subiendo hasta llegar al precioso llano de Boeza. A la izquierda tenemos el evidente tramo rocoso por dónde transcurre la Arista Mogly. Se trata de una vía muy fácil con un granito excelente. De esta vía leeréis de todo. Personalmente me pareció una muy buena opción dentro de su dificultad. Teniendo en cuenta que en Pirineo ese tipo de itinerarios suele estar lleno de hierba, piedra suelta y musgo. Aquí no encontraremos nada de eso. Escalada de III/IV, con algún paso esporádico un poco más difícil.
Rápidamente y sin mucho problema llegamos a la cima e iniciamos el descenso a la derecha para alcanzar de nuevo el gr.

domingo, 7 de agosto de 2016

PANTICOSA - ESPOLÓN REBOLLÓN






Tras Nano, deberemos caminar unos 10’ en línea recta rumbo a un marcado espolón. La vía sube aproximadamente por el filo, con dificultades asequibles y un largo central mucho mas vertical, con grandes presas y de escalada muy bonita y agradecida. Esta tirada es claramente más difícil que el resto de la vía y le da cierto interés. Bajamos hacia la derecha, siguiendo marcas y llegamos al camino que asciende al refugio.
Por aquí cerca escondemos el material y bajamos de nuevo hacia el valle para hacer un poco de turismo y subirnos hasta la Ermita de Santa Elena.

viernes, 5 de agosto de 2016

SECTOR CASA DE PIEDRA - VÍA DEL NANO


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Parece mentira pero Rosana se anima a escalar y acompañarme a unas vías fáciles que tenía pendientes en el Valle de Tena, concretamente en la zona de Panticosa y Bachimaña, que aún no conocía. De paso aprovecharíamos para hacer algún pateo y dejarnos caer por el Pirineos Sur, viaje redondo.

La gracia de estas rutas es realizar la llamada Fiesta Mayor, que consiste en enlazar 6 itinerarios de escalada que parten a 3’ del aparcamiento de Panticosa y finalizan en la Aguja de Bachimaña, situada 1.100 m de desnivel más arriba. Conseguimos así unos 1000 metros de escalada, unidos por diversos pateos de más o menos duración.

Este enlace se puede realizar en 1, 2 o 3 días. Este último fue nuestro caso. Pero en 1 día completo se puede hacer bien, puesto que las vías son bastante rápidas y están totalmente equipadas.

Comenzamos por esta vía del Nano, dedicada a unos de los guardas del Refugio de la Casa de Piedra.

Fácil y muy equipada, situada justo detrás del refu, a escasos 5’. Con unos 100 metros de recorrido, encontraremos una escalada agradable sobre roca excelente y con algunas panzas que rompen la monotonía de la pendiente contínua.

jueves, 4 de agosto de 2016

CILINDRO DE MARMORÉ - MONTANER-BESCÓS














 
Hacía ya tiempo que Lorenzo me comentó el interés de este itinerario y la belleza de su ubicación. La verdad es que había reparado en ella, pero tampoco demasiado. Uno de los motivos que me echaban para atrás era su lejanía del vehículo, un poco exagerada la mala relación aproximación/longitud de la vía. Por otro lado, prometía.
Un día. Por pura casualidad me enteré de la posibilidad de subir en vehículo (autobús/furgoneta) desde Nerín hasta un punto bien alto y separado del refugio de Goriz por una larga explanada que se recorría en 1,30 h. Esto cambiaba totalmente la perspectiva de la vía.
Accedí a las recomendaciones de Lorenzo y cuadramos los viajes de ida y vuelta con el taxista, tarea menos sencilla de lo que pueda parecer a simple vista.
Llegamos al refu a las 9,30 de la noche y tras un bocata y cambios de impresiones con los residentes nos vamos a  dormir.
Al día siguiente suena el desper a las 5 de la mañana, preferimos asegurarnos el tiempo para no perder el taxi a las 8 de la tarde.
Subimos cómodamente hasta el collado entre el Cilindro y el concurrido Monte Perdido, aquí tenemos una vista privilegiada de la pared y el recorrido de la vía. Comenzamos la travesía hacia la base de la pared y, ojo. Se acabó el chollo, ahora tenemos que enfrentarnos a unas pendientes, muy pendientes, duras y plenas de piedras que caen a nuestro paso. Hay que poner los 5 sentidos para no caer rodando hacia abajo y siguiendo los pasos de las piedras que desplazamos a nuestro paso.
Por fin llegamos a la base, a una zona que se ve super-rota y nada atractiva. No sacamos la reseña y nos dejamos llevar por la intuición. Un poco más a la derecha una canaleta de III nos deja en la siguiente gran vira, también plena de piedras inestables, pero algo mejor que el último tramo de acceso.
Localizo unos colgajos y llego a dos spits. Aquí es. Analizamos la rese y resulta que, involuntariamente, nos hemos saltado el primer largo. La verdad es que en vistas de la pinta tan cutre que tenía, tampoco nos sabe grave.
El resto de la vía no está mal, sin ser una roca totalmente maravillosa, se deja ascender sin sobresaltos, con unos tramos mejores que otros. El equipamiento es variopinto y relativamente abundante. El cuadro es una verdadera maravilla, envueltos por una atmósfera mágica de Pirineo de altura. La línea es genial, consiguiendo un itinerario poco vertical en una pared muy vertical. Como siempre que escalo una vía de los clásicos Aragoneses, exclamo de nuevo un chapeau por ellos. Eran unos lolazos.
En resumen: una vía totalmente imprescindible para cualquier pirenaico que se precie.
Al final nos sobran horas por todas partes. Paramos en el refu un rato para picar algo muy tranquilamente y aún tenemos que esperar 1,30 h tirados a que llegue el taxi.